Ed Haponik – The Wood Life

Por muchas veces que lo diga (o que lo escriba) no me cansaré de expresar mi admiración por Ed Haponik. Las cosas que hace con un yoyo de madera de eje fijo están al alcance de muy pocos. Todo un ejemplo a seguir.

Por cierto, aprovecho para volver a enlazar a la entrevista que le hice el año pasado. Tal vez algunos no la hayáis leído y creo que es muy interesante.

Ed Haponik – No Jive Eternal

Este video debería ser la primera entrega de muchas, o al menos eso espero. Se trata de un proyecto de Ed Haponik: pasar un No Jive de amigo en amigo para que cada uno grabe su visión personal y se lo envíe al siguiente. De momento, parece que es Drew Tetz el que tiene que recoger el guante.

En cualquier caso, el bueno de Ed hace trucos con un yoyo de eje fijo que yo no consigo hacer en un Ti Walker de 200€. Hay cosas que el dinero no puede comprar…

SPYY Ronin V2

El Ronin vuelve en una segunda edición, aunque sin ningún cambio salvo los colores disponibles. Este yoyo firmado por Ed Haponik para SPYY se vendió rapidísimo en su primera entrega, principalmente por su precioso grabado a laser basado en el arte de Hokusai.

Los nuevos colores se llaman icy purple, scorched amber y midnight blue (este repite porque fue el que más gustó), y estarán de nuevo disponibles en tiendas en un par de semanas. Si queréis uno tendréis que estar atentos, porque probablemente vuelen de nuevo…

Ed Haponik: Wave Of Mutilation

Solo un par de días después de que publicara la entrevista, Ed Haponik nos sorprende con un nuevo video lleno de trucos de su inconfundible estilo. En esta ocasión utiliza el Supra, hermano pequeño del Pro, y el Ronin… la verdad, no me acostumbro a verle con yoyos tan abiertos, como que no le pega. Además, en la web de SPYY han colgado la entrevista completa en inglés. Si queréis pasar otro buen rato y practicar el idioma, os la recomiendo. Me dio más de un quebradero de cabeza la traducción porque el bueno de Ed utiliza un lenguaje muy rico y variado. Podéis leerla aquí.

Todoyoyo entrevista a Ed Haponik

Hoy entrevistamos a Ed Haponik, que es para mí uno de los símbolos del yoyo, uno de esos jugadores que me han animado a seguir adelante.

Ed tiene una visión tal vez peculiar de este juego, en ocasiones incluso filosófica, pero sin duda siente amor por lo que hace y lo demuestra día a día. Además es maestro de escuela, por lo que me siento conectado con él de algún modo.

A lo largo de varios días hemos charlado a ratos y le he ido lanzando preguntas. Algunas de sus respuestas me han llevado a reflexionar y escribir más preguntas, otras “simplemente” me tocaban la fibra y me dejaban pensando un buen rato. Ed es un tío sincero y abierto, que habla y dice las cosas como las piensa. Y casi siempre dice cosas muy interesantes, aunque en su modestia no suele darle mucha importancia.

Vamos a descubrir un poco más su figura a través de 17 preguntas. Empezamos después del salto.

Continue reading

SPYY Ronin

Por fin se acerca el lanzamiento del Ronin de SPYY, el segundo yoyo firmado por Ed Haponik para la marca canadiense y un viejo sueño hecho realidad. Viene con unos colores sobrios (azul acid wash, gris acid wash o azul sólido) y un grabado a laser de esos que quitan el hipo (al menos a mí). No sé lo que costará, pero solo hay 170 unidades y es uno de esos que tengo que tener sí o sí.

SPYY Ronin
Diámetro: 53,9 mm
Ancho: 42 mm
Peso: 68,5 gr
Gap: 4,25 mm
Sistema de respuesta: CBC slim pads (admite silicona líquida)
Rodamiento: tamaño C seco.

SPYY confirma el Ronin

Cómo ya os contaba hace algunos días, el Ronin iba a ser el yoyo firmado por Ed Haponik para ThrowDown Yoyos. Esta compañía, famosa por su Luchador, sufrió un duro revés cuando sacó al mercado el Lucha Libre y finalmente tuvo que cesar su actividad. Haponik se quedó, por tanto, sin su signature.

Después de ver la nueva foto del Ronin en su flickr empecé a sospechar que algo podía estar sucediendo y que tal vez SPYY se atrevería a hacer realidad su sueño. Dicho y hecho, este video confirma las sospechas y pone en el mercado un yoyo que debió ver la luz hace casi dos años. Nunca es tarde si la dicha es buena.

>