Entrevista: Carlo Alberto Menon

Carlo Alberto Menon es todo un símbolo del yoyo en Italia. Creador de la ya mítica marca Oxygene, siempre ha sabido darle un toque único y personal a sus modelos. Probablemente conozcáis parte de su obra, con yoyos míticos como el Oxy4 o algunas de las mejores y más bonitas creaciones en titanio, como el Ti 2011 o el Oxy Ti 9.06. Hoy tengo el placer de publicar esta entrevista en la que hemos estado trabajando las últimas semanas, en la que podréis conocer un poco más el lado humano del personaje y los aspectos técnicos de su obra.

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Alfredo: Cuando empecé a jugar al yoyo, existía una especie de “fiebre” Oxy. El Oxy4 era uno de los yoyos más buscados, pero no fue tu primer lanzamiento. ¿Cómo empezaste a fabricar yoyos y cómo fueron esos primeros modelos?

Carlo: Es verdad, el Oxy3 y el Oxy4 fueron muy bien recibidos por los jugadores. Me gustaría recordarle a los lectores que las cosas eran muy diferentes a lo que son ahora: los yoyos eran casi todos de plástico, y varios modelos legendarios metálicos que habían sido muy queridos en los 90 se estaban quedando obsoletos con la llegada de la escuela nueva. Creo que Oxy3 y Oxy4 fueron apreciados porque estaban entre los pocos que intentaban aunar metal con juego sin respuesta. Y por supuesto, también por el cuidado extremo que puse en fabricarlos. Sus predecesores eran modelos de la vieja escuela con características de la vieja escuela. Empecé a fabricar yoyos en 1997, justo después de haber comprado y dañado un yoyo de gama alta que encargué por teléfono, y del que solo había visto una foto en una revista. Mientras esperaba que me llegara, no pude evitar crear expectativas sobre mi “yoyo de tecnología avanzada”. Digamos simplemente que, después de romper el yoyo que había comprado, preferí intentar fabricar uno por mí mismo, uno que alcanzara las expectativas creadas, en lugar de comprar otro. Luego empecé a jugar más y me resultó bastante natural modificar el diseño en base a las necesidades que gradualmente se me presentaban. Es increíble pero incluso después de lo mucho que han cambiado las cosas, todavía tengo en cuenta aquellas expectativas que cree mientras esperaba emocionado mi primer yoyo cuando diseño un modelo nuevo a día de hoy. Es como si ya tuviera la idea entonces y todavía estuviera intentando alcanzarla.

El ya mítico Oxy4

Alfredo: Oxygene era conocida como el estandar de suavidad y la única marca que usaba un verdadero gap ajustable. ¿Por qué elegiste esa opción en lugar de un gap fijo “normal”?

Carlo: En los 90 muchos modelos tenían gap ajustable: los jugadores acostumbraban a hacer “loopings” con los mismos yoyos que usaban para trucos de cuerda. Habiendo descubierto lo bien que casaban el titanio y el bronce berilio, no quise cambiarlo incluso cuando todo el mundo se acostumbró a los yoyos sin respuesta. Pensé que elegir el ancho de gap adecuado todavía tenía sentido a la hora de compensar el tipo de cuerda elegida y su desgaste, y a la vez ofrecer la oportunidad de probar diferentes configuraciones. Por otra parte, el eje se había convertido en una especie de característica original que distinguía mis productos. A algunos puede que no les gustase, pero al que le gustaba le encantaba. O al menos, es la sensación que yo tenía. A mí me encantaba.

Alfredo: Después del Oxy4 vino el 3Evo, posteriormente un yoyo de titanio, el bonito Oxy5 … y entonces decidiste acabar con el gap ajustable con la llegada del Ozone. ¿Cómo fue el cambio? ¿Tuviste que modificar muchas cosas? ¿Fue un proceso difícil?

Carlo: Bien, en primer lugar dejame señalar que nadie ha dicho que haya terminado con el gap ajustable. Más bien diría que los modelos recientes no lo utilizan, pero es posible que lo retome en el futuro. O tal vez desarrolle algo diferente, si tengo suerte. Quién sabe.

Hubo un tiempo en el que sentí que con mi eje tradicional estaba cargando un pesado lastre. Oxygene se estaba convirtiendo en una marca para fans y coleccionistas, mientras los competidores mejoraban su técnica con yoyos de eje fijo. El juego había cambiado, los campeonatos se hicieron más difíciles, y naturalmente los competidores empezaron a decantarse por máquinas precisas y simples en lugar de objetos “vivos” y en ocasiones impredecibles, que es como yo pienso en los Oxy tradicionales. Pero mis modelos habían nacido pensando en la competición y quería actualizarlos para adecuarlos a las nuevas necesidades, pero con la misma filosofía que había seguido durante la evolución de los modelos iniciales.

El cambio presentó dificultades, sí, pero yo las compararía a las que se encuentra un cocinero especializado en paella que intenta hacer pizza: al principio no tiene la experiencia concreta, pero sí expectativas de buenos resultados tras algunos intentos. Lo que trato de decir es que, al fin y al cabo, no es un principiante, ¿verdad? Hoy en día soy feliz con lo que estoy haciendo y tengo ganas de experimentar más. Aunque también es cierto que todavía me queda mucho por aprender, tanto sobre el gap fijo como el ajustable.

Este es el Oxy3, que años más tarde sería revisado bajo el nombre de 3Evo

Alfredo: Pero después del Oxy4 te tomaste un largo descanso antes de regresar con el 3Evo. ¿Qué sucedió?

Carlo: Es importante saber que tenía 18 años cuando empecé a fabricar yoyos. Los Oxy3 y 4 fueron producidos mientras estudiaba en la Universidad de Venecia. No estaba muy interesado en mis estudios de Economía, así que empleaba mi tiempo en los yoyos con mucho gusto. Pero cuando me gradué, sentí que no había dedicado tiempo suficiente a estudiar algo que realmente amaba: la música. Tuve la oportunidad de entrar en el Conservatorio de Venecia y me admitieron el clases de composición. Mi mayor sueño se estaba haciendo realidad y sentía como si tuviera que recuperar todo el tiempo perdido en los últimos años, así que es algo natural que pusiera cualquier otra cosa en un nivel inferior. Durante ese tiempo trabajé en algunos prototipos, pero en cuanto notaba que no eran mejores que lo que había hecho hasta la fecha los abandonaba por falta de motivación. Necesité un desengaño en mis estudios de música para volver a poner los pies en la tierra y sentir la necesidad de crear algo nuevo otra vez.

Alfredo: Los novatos probablemente no lo saben, pero hubo tiempos en los que eras un buen competidor. He visto videos de un jovencísimo Carlo sobre el escenario del WYYC, pero en algún momento decidiste centrarte más en el diseño y fabricación de nuevos modelos. ¿Por qué dejaste la competición? ¿Todavía te diviertes jugando al yoyo?

Carlo: Oh, ¡Qué buenos recuerdos! La verdad es que todavía me avergüenzo de mi actuación en el Mundial. No creí que me iba a temblar todo y ni siquiera tenía un freestyle preparado. Y  estaba tan asustado…

La respuesta, de todos modos, es la misma que te di en una pregunta anterior: la música me absorbió por completo y dejé de jugar varias horas al día. Mejor dicho, tocaba instrumentos en lugar de jugar al yoyo. Soy un adicto a los trucos, pero durante épocas de mi vida prefiero hacerlos en diferentes instrumentos.

Todavía me divierto jugando al yoyo, ¡por supuesto! Solo que ahora juego con una actitud diferente: ya no presto tanta atención a lo bien que puedo hacer un truco, sino que me centro más en lo bien que gira el yoyo que estoy usando. No tengo futuro como jugador (cuando una vez pensé que lo tenía, lo que me motivaba a continuar) y me frustro un poco cuando veo lo buenos que son los jugadores de hoy en día. Pero todavía creo que tengo algo que decir diseñando y fabricando yoyos, así que prefiero impulsar mi faceta de fabricante. Ahora me da algo de vergüenza jugar con otra gente, porque siento que no sé más que trucos viejos y lentos. Pero nunca he dejado de jugar: no entreno como tal, pero me encanta lanzar y cuando me gusta un truco, me encuentro a mí mismo repitiéndolo sin parar… y esa es la mejor sensación del mundo. Me encanta pasar tiempo mejorando, sin importarme cuánto o cuán rápido.

Alfredo: Así que Oxygene no ha dicho su última palabra. Es bueno saberlo, sobre todo porque el mercado está inundado de nuevas compañías que están fabricando algunos yoyos muy buenos. ¿Crees que es algo positivo?

Carlo: Por supuesto que Oxygene no está acabada. Estoy muy contento con los últimos modelos y eso me empuja a continuar con entusiasmo. Sobre las nuevas marcas, por supuesto que es algo positivo: significa que aún hay mucho por hacer y eso me enardece. Hace muchos años, cuando ni siquiera conocía otros jugadores, hubiera pensado en competencia entre marcas, pero hoy en día mi visión es muy diferente. A lo largo de mi carrera he tenido la suerte de encontrarme con varios diseñadores de yoyo, como Harry Baier, Frank Difeo, Don Watson, Ben McFee, Dave Bazan, Kyle Weems, Alexandre Valin… y considero a todos ellos buenos amigos. Con algunos incluso he tenido la oportunidad de colaborar en proyectos reales, como Chris Kayatz, y más recientemente con Dale Bell. Por supuesto que algunos puede sentirse algo celoso de sus propias ideas, pero puedo asegurarte que la relación entre nosotros es muy amistosa, quitando raras excepciones. Me da la impresión de que todos nosotros sabemos lo difícil que es nuestro trabajo, así que apreciamos a los demás por hacerlo.

Para subrayar mi posición, quiero contarte una idea que estoy evaluando desarrollar ahora mismo. Estoy pensando en ofrecer mis máquinas a diseñadores que quieran que sus proyectos vean la luz. En pocas palabras, les suministraría mitades mecanizadas según su diseño. Recientemente he invertido en mis máquinas de cara a poder alcanzar mayor precisión y creo que he tenido buenas experiencias con gap fijo. En este escenario, una idea está creciendo en mi interior: ¿Por qué no ofrecer mis tornos, mi experiencia y mis conocimientos a aquellos que han diseñado un yoyo y no saben dónde mecanizarlo? Creo que tengo posibilidades de proporcionar una gran calidad, algo difícilmente alcanzable en talleres normales.

El Oxy Ti 2011, fabricado en titanio de altísima calidad

Alfredo: Has dicho que como diseñador aún estás buscando los límites. ¿Tienes algo en mente? ¿Nuevos modelos?

Carlo: Me refiero a que todavía estoy investigando, tratando de desarrollar algo superior. La gente a lo mejor no lo sabe, pero en el diseño de yoyos implica muchos factores que son muy difíciles de mantener bajo control. La mayoría distingue unos yoyos de otros simplemente por el aspecto, pero sé que puedo hacer yoyos que se comporten de modos diferentes manteniendo la misma forma, ancho y diámetro. Lo que intento ahora mismo no es diseñar algo con un aspecto increíble, sino con un juego increíble, y lo intento tratando de maximizar los factores que creo que caracterizan a los grandes yoyos. No busco un superventas de moda, sino simplemente algo de lo que sentirme orgulloso. Ya tengo un prototipo del próximo lanzamiento de Oxygene y la verdad es que estoy muy contento con él. Y como los últimos modelos fueron muy caros para la mayoría, también me satisface que el modelo que estoy preparando será más asequible. Para ser honesto, estoy trabajando en algo más, pero creo que aún es demasiado pronto para hablar de ello.

Uno de los últimos modelos en titanio, el Ti 9.06

Alfredo: Debes estar hablando del Syzygy. ¡Vaya nombre extraño! He leído que lleva insertados anillos  de titanio anodizado en un cuerpo de aluminio. Viendo las fotos me recuerda a los anillos que YoyoJam introdujo con el Phenom. ¿Hay alguna relación? Por cierto, en los últimos años hemos vivido una especie de “fiebre del rimweight”. ¿Por qué desplazar el peso más hacia el medio?

Carlo: Syzygy es una palabra extraña, lo sé. Cogí el nombre de mi banda de música, que también es extraña. Un día le enseñé el Ti 9.06 a un compañero de banda, Pietro, y le pregunté si tenía alguna sugerencia para mejorar su aspecto. Me dijo que intentara crear un plano horizontal en la zona del gap. No es un jugador de yoyo, y pensó que tener esa zona plana para acertar la cuerda podría abrir nuevas fronteras de juego. En cualquier caso, y aunque sé lo malo que es cuando ciertos yoyos provocan una “caída en falso” en la cuerda mientras jugamos, empecé a desarrollar un poco más la idea. Pensé en cortar el borde del gap exactamente como Pietro me sugirió, para luego rellenarlo con un material más denso. De este modo conservaríamos la forma pero variaríamos la distribución del peso. También me imaginé lo mucho que luciría un cuerpo de aluminio pulido con anillos de titanio anodizado. Sabía que no sería fácil, pero como ya te he dicho, recientemente mejoré mi maquinaria y me pareció un reto atractivo para ponerla a prueba. Las cosas se complicaron aún más cuando me enteré de que las patentes de YoyoJam cubrían algo así. Pero YoyoJam fue muy amable y permitió mi proyecto, naturalmente tras llegar a un acuerdo.

 Todo el mundo sabe que el peso en los bordes incrementa la inercia. Pero la inercia debe ser tenida en cuenta en los tres ejes. Colocando peso en una zona intermedia como en el Phenom y el Syzygy conseguimos un efecto en el eje de rotación cuando el yoyo gira, sin afectar demasiado los otros ejes. De este modo, el yoyo gira más tiempo y las vibraciones se minimizan. Si el peso estuviera en planos más externos, es decir, se situara más lejano al gap, daría más estabilidad al yoyo, se vería menos afectado por la rotación en el eje de la cuerda haciendo más difícil que se tumbe, pero cualquier error mínimo en la mecanización se acentuaría. Diseñar yoyos requiere mezclar bien esos conocimientos, y trabajar con diferentes materiales añade ingredientes más interesantes.

Lo que te cuento debería aclarar por qué el Syzygy es tan especial para mí. Ha sido un desafío en todos los aspectos: diseño, equilibrio, fabricación e incluso en el ámbito social, debido al diálogo que tuve con YoyoJam al respecto.

El próximo modelo de Oxygene se llamará Syzygy

Alfredo: Bien, hablemos ahora un poco sobre el futuro. Algunas Asociaciones Nacionales  están creando la IYYF (Federación Internacional de YoYo) para tomar decisiones contando con todo el mundo y organizar un Campeonato Mundial en diferentes sedes alrededor del mundo. ¿Puedo saber tu opinión al respecto?

Carlo: Bien, es simplemente genial. He visto el yoyo desarrollarse a lo largo de los años y creo que hoy en día es buen momento para una organización internacional. No sé qué pensar del mundial: era genial en Orlando y puede ser difícil que sea igual en diferentes localizaciones. En cualquier caso, y al menos en teoría, sería maravilloso que fuera en un continente distinto cada año.

Alfredo: La comunidad española ha crecido mucho en los últimos años, con un mejorado Campeonato Nacional, acogiendo el EYYM’11 en Barcelona, con jugadores compitiendo en el EYYC e incluso en el WYYC. ¿Puedes darnos algún consejo para seguir avanzando?

Carlo: Oh oh, por lo que he oído de vuestro Campeonato Nacional, debería ser yo el que os pidiera consejo a vosotros. Me han contado cosas muy buenas de los últimos eventos que habéis organizado y de verdad que me arrepiento de no haber podido asistir. ¡Me lo pasé muy bien en el EYYM de Barcelona!  Lo único que os puedo decir es que sigáis trabajando así de bien. Le deseo a la comunidad española que siga disfrutando del yoyo cada vez más, con el mismo espíritu amigable, y siga creciendo sanamente como parece que lo está haciendo. Creo que la presencia de una buena tienda como La Tienda del Yoyo también lo impulsa, y estoy seguro de que tu entusiasmo es un gran combustible.Todavía recuerdo cuando trabajé para organizar el primer EYYM: no pude encontrar ni un solo jugador español. Es sencillamente genial darse cuenta de que España se ha convertido en una referencia a nivel europeo en tan solo unos años. ¡Os deseo lo mejor!

Alfredo: Muchísimas gracias Carlo, y toda la suerte del mundo para el futuro. ¡Espero poder probar el Syzygy pronto! 

Podéis encontrar más información sobre Oxygene Yoyos en su PÁGINA WEB.

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Author: alfredomascali

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