Mini-Review: SPYY Spyder II

Hace más de tres años que compré mi primer yoyo de metal. Fue un Luchador, de Throw Yoyo. Después llegó un G5 de Yoyofactory, y al poco decidí probar los SPYY. Por aquellos tiempos estaban el Radian MKII y el Spyder, así que compré uno de cada en el mercado de segunda mano. Eran yoyos de rodamiento pequeño, con un gap un tanto estrecho (sobre todo para el standard actual) y que usaban pads como sistema de respuesta. Ninguno de los dos consiguió convencerme del todo, así que el Radian acabó convirtiéndose en regalo de cumpleaños para mi primo y el Spyder, creo recordar, se lo vendí a Viru (Viru, donde estás!!!???).

Sin embargo, por algún motivo, nunca llegué a olvidarme de ellos. Cuando lanzaron el Radian Gen2 rápidamente me hice con uno, y con el Spyder II me ha sucedido exactamente lo mismo. Mirad que bien luce…

Las revisiones que Steve Buffel ha hecho de estos dos clásicos son similares a las que hizo en su momento con el Addict (Addiction y Addiction V2), es decir, adaptar el yoyo al standard actual. El Spyder II cambia a rodamiento tamaño C, amplía ostensiblemente el gap y lleva recess para silicona líquida. Además, el diseño ha sufrido modificaciones para conseguir mejorar la distribución del peso. Y os preguntarés: ¿Pero cómo juega? Para averiguarlo, tendréis que seguir leyendo.

La verdad es que el Spyder original era un yoyo pequeño y rechoncho, comodísimo de llevar pero con algunos problemas de diseño. El rodamiento pequeño dejaba el gap un poco estrecho y la respuesta podría haber sido mejor. Pero el mayor inconveniente era la estabilidad. Como le sucede a muchos yoyos pequeños y redondeados, el Spyder tenía evidentes problemas de estabilidad.

Pero hablamos de un yoyo de hace 3 años, y en aquellos tiempos el mercado estaba más orientado a undersized en forma de mariposa. Con estos antecedentes y la tendencia actual de hacer yoyos muy grandes y con perfil en H o en V, lanzar de nuevo un yoyo de estas características requería una profunda revisión del diseño.

Y el resultado, al menos en mi modesta opinión, es más que satisfactorio. El nuevo Spyder  II es un yoyo muchísimo más estable que su antecesor conservando un aspecto similar al original. Una de las claves es un anillo de peso a mitad de camino entre el rim y la zona central, muy al estilo del Grind Machine 2 (creo que entre el Punchline y el Punchline Repeater también hicieron algo similar). Ese anillo y algo más de rimweight consiguen que la distribución de peso cambie radicalmente y la sensación sea de yoyo fino y estable.

Comodísimo en la mano y facil de lanzar, con una respuesta muy bien ajustada y ausencia total de vibraciones de ningún tipo, el Spyder II es un yoyo totalmente nuevo. Su peso se deja sentir en la cuerda, aunque no es especialmente pesado ni lento. Los tiempos de giro son bastante buenos, y la superficie favorece los trucos de grind.

Si os gustan los undersized, tenéis tres acabados distintos a vuestra disposición. Deberíais darle una oportunidad.

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Author: alfredomascali

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