Review: One Drop Dietz

Hace no demasiado tiempo, One Drop era una marca un poco underground, que sacaba uno o dos yoyos nuevos por año y que basaba su éxito en el preciso mecanizado y el look industrial de sus productos. Pero llegó el Code1 y lo cambió todo, dándole mayor fama y aceptación dentro de la escena.

Ahora tienen 3 tornos a pleno rendimiento, con lanzamientos constantes de nuevos modelos y ediciones limitadas de todos los colores y sabores imaginables de los ya existentes. Uno de estos, bastante esperado por los jugadores, era el Halifax, que posteriormente cambió de nombre para convertirse en el yoyo firmado por Daniel Dietz, uno de los actuales buques insignia de la marca de Oregón.

Por mi parte, he tardado bastante en conseguir uno, y un poco más en escribir la review. Es la edición limitada que trajo a España La Tienda del Yoyo. Ya sabéis que los undersized no son santo de mi devoción, así que si publico una revisión de uno es porque me ha gustado. ¿Cuánto? Tendréis que seguir leyendo…

PRIMERAS IMPRESIONES

Coger un yoyo tan pequeño siempre me resulta raro. Es como si me sobrara mano o me faltara yoyo. Acostumbrado a rotar diariamente con los Genesis, Grind Machine 2, Code1, Sleipnir o Stampede, me produce inseguridad el tamaño reducido. Y con el Dietz no fue diferente. De primeras me pareció suave, pero mis trucos habituales no me salían con la fluidez que esperaba. Sin embargo, pasó a la primera la prueba de la vibración y se movía rápido, saltando con soltura entre las cuerdas. Buenos indicios, había que seguir jugando.

Lo que sí noté en seguida es que conseguir un buen lanzamiento no era tan sencillo como esperaba. Tal vez el inconveniente era que mi cerebro lo quería comparar con el Cut de HSpin, probablemente por los diferentes planos del perfil. Pero no, no tienen nada que ver. El Dietz tiende más a la H (¡eso me gusta!) pero no se lanza exactamente como un yoyo de perfil en H (¡eso no me gusta!). Se lo comenté a Plamek, que en esos días había entrado en el equipo One Drop y estaba jugándolo también. Por lo que me contó, a él no le pasaba nada similar, así que el problema era más bien mío.Tenía que encontrarle el punto, y terminé haciéndolo.

ACABADO/ESTÉTICA

El Dietz viene en la típica caja marrón cuadrada de One Drop, con el logo en la parte frontal. Dentro encontramos el yoyo y una cuerda. Nada extraño, nada sorprendente, nada espectacular. Lo básico, que no es poco. Buena presentación y todo el acento puesto en el yoyo mismo, que debería ser siempre el protagonista de la película. Ya en la mano, soprende por su suavidad al tacto. Me da la impresión de que esta edición no lleva sodablast (como la mayoría por lo que he leído), sino el “simple” tumblering. Esto hace que el tacto sea agradable sin comprometer demasiado la capacidad de grindar.

El anodizado dorado con splash negro es bonito y está bien realizado. Si lo analizamos en profundidad, podemos encontrar alguna imperfección, algo habitual por otro lado en este tipo de acabados: los acid wash y splash tan demandados son excelentes enmascaradores de diminutos defectos, y marcas como Yoyofactory o CLYW tienen los mismos problemas (si es que se pueden llamar así). En cualquier caso, ni afectan al juego ni destacan en el aspecto general, ya que parecen parte del propio splash.

El grabado a laser incluye el logotipo,una D normal y otra invertida, que son las iniciales de Daniel Dietz, y el nombre del yoyo. Como siempre, está bien realizado y destaca más en unos colores que en otros.

Losl side effects que monta son exclusivos para este modelo, y la verdad es que en el conjunto van muy bien. Los he probado en el Code1 y no gustan, pero tampoco me convencen mucho el resto de modelos con el Dietz. Me da la impresión de que los diseñaron específicamente por eso: los ya existentes no le van demasiado.

El resultado es que los side effects de aluminio, con forma un poco cónica, casan francamente bien con el perfil de 7 planos inclinados que dibujan cada mitad. Podría parecer un poco incómodo, pero cada uno de ellos está redondeado y suavizado por lo que sostenerlo es muy agradable.

En la parte interna de cada copa hay un reborde muy pronunciado, que añade peso y permite realizar trucos de pulgar. De hecho estas zonas también están muy trabajadas, con un segundo anillo de peso que probablemente ayuda a la estabilidad y una última pared plana que sirve como base para el asiento de los side effects.

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

Como ya he dicho anteriormente, el Dietz es un yoyo de los que solemos llamar pequeños (undersize). Sin embargo, la intención al diseñarlo fue crear un buen modelo de competición de tamaño reducido. Y la verdad, creo que lo han conseguido. El perfil es muy abierto, una especie de mezcla entre H y V, haciendo muy sencillo cazar la cuerda y caer siempre en el sitio indicado. Además, si no somos muy precisos, los diferentes planos inclinados guian perfectamente la cuerda hacia el rodamiento sin frenarlo ni desequilibrarlo.

A simple vista puede parecer que hay mucho peso en los bordes, pero el anillo interno en la zona media balancea un poco la distribución del peso, situándolo principalmente en los dos tercios externos. Esto le proporciona buenos tiempos de giro y mejora notablemente la estabilidad.

El eje y el asiento del rodamiento están incluídos en los side effects. Esto significa que si golpeamos el yoyo o dañamos de algún modo el asiento, podemos solucionar el problema simplemente poniendo side effects nuevos. Además, como ya sabéis, nos permite cambiar la configuración de peso a nuestro antojo, con muchas opciones disponibles.

El rodamiento es el ya típico One Drop 10ball, que gira suave y muy silencioso. Y efectivamente, no estáis mal de la vista, el que aparece en las fotos es un cóncavo (ya lo explicaré en el apartado de jugabilidad). Para el sistema de respuesta han optado por el también característico groove para silicona, aunque de stock trae los pads de silicona de la marca, que proporcionan buenos binds y dando respuesta solo cuando la necesitamos. El gap, sin ser excesivo, admite mucha cuerda sin frenar el yoyo en absoluto. Un 10 en este apartado.

Veamos las especificaciones:

Diámetro: 50,4 mm.
Ancho: 41,5 mm.
Peso: 59.9 gr (62,96 gr con los side effects de serie instalados)
Gap: 4,34 mm.
Rodamiento: One Drop 10ball tamaño C
Sistema de Respuesta: groove para silicona líquida (lleva instalados pads de silicona)

EN JUEGO

Ya he dicho al principio que no estoy acostumbrado a yoyos pequeños. Por ese motivo, los undersized suelen pasar poco tiempo en mis manos y mucho en la vitrina. Sorprendentemente, el Dietz ha compartido muchos momentos conmigo desde que lo tengo. Podría decirse que no es mi mejor amigo, pero se ha ganado un hueco en mi corazoncito.

Como ya habréis leído, me sentía incómodo al principio y no conseguía lanzamientos limpios. Sin embargo, con el paso de los días todo fue mejorando y nos acostumbramos el uno al otro. Además, yo suelo jugar tranquilo y el Dietz es un yoyo muy nervioso. Es como un coche pequeño y potente. Se mueve rapidísimo entre las cuerdas, saltando de uan a otra y cayendo siempre en el sitio. Y aunque tratemos de “relajar” el juego, poco a poco nos va provocando e incitando a acelerar todo el tiempo. De todos modos, he probado todas las combinaciones de peso con los side effects que tengo (code1, brass domes, brass lego, brass ultra light) y la que más me gusta es la original: es un yoyo que se disfruta más jugando rápido.

Los primeros días usé el rodamiento 10ball que viene de serie, pero al cabo de un tiempo me di cuenta de que los tiempos de giro no son tan largos como los de un Genesis o el propio Code1, así que lo sustituí por un cóncavo. Si habéis leído la review del Code1, allí os decía que prefería la sensación del 10ball. En este caso me ha pasado al revés: me siento más cómodo con el cóncavo. Gano bastante tiempo de giro (principalemente porque no soy muy fino jugando y así el yoyo me roza menos con los pads) y algo de estabilidad. En cualquier caso, y como casi siempre, se trata de preferencias personales.

Los grinds son muy buenos, aunque con algo de vibración. No es molesta, y más bien parece provenir de los side effects. Probé con otros modelos y el problema desaparecía, así que no le di mayor impotancia. Tanto los grinds de dedo como de mano y antebrazo son muy largos y sencillos. Los de pulgar deberían serlo también si mis pulgares no fueran dos morcillas de arroz.

Los trucos como eli hops y slacks salen muy bien favorecidos por el perfil, mientras que los suicidas son muy buenos ya que la forma de H minimiza la fricción y abre bien el lazo. No puedo decir nada del juego horizontal porque no es mi fuerte, pero por lo que me cuentan otros jugadores tampoco flaque en ese aspecto.

CONCLUSIONES

Estamos ante uno de los primeros undersized que aguanta conmigo más de un par de días, y eso es más que un piropo para un yoyo de estas características. El Dietz es un yoyo rapidísimo, tal vez tanto como el Code1 con la configuración original. Estable, preciso y cómodo en la mano, con un perfil que facilita cazar la cuerda y los trucos corporales, estamos ante un modelo que consigue lo que se proponía: ofrecer una opción más a los jugadores que buscan competir con un yoyo pequeño. Además, incluye el sistema de side effects facilitando la personalización. Si estábais buscando un yoyo de estas características, ya lo habéis encontrado.

Pros

  • Diseño agresivo, bonito y funcional.
  • Yoyo de competición en tamaño reducido.
  • Los side effects permiten la personalización del aspecto y el peso.

Contras

  • Tal vez por sus características no guste a todo el mundo.
  • Cuesta un poco conseguir un lanzamiento limpio, aunque se corrige fácilmente.
  • Algo de vibración en grinds (seguramente un problema puntual de mis side effects)
Be Sociable, Share!

Author: alfredomascali

Share This Post On

Envia un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *