Review: 3yo3 OmnicronX

Si hacéis memoria recordaréis que hace un tiempo publiqué una entrevista a Landon Balk. Además de las preguntas que le hice, estuvimos chateando durante muchos días y me documenté cuanto pude sobre sus trabajos: leí comentarios en diversos foros, reviews de sus yoyos, etc.

Una de las cosas que más llama la atención de 3yo3 es que siempre aparece en las listas de yoyos muy buenos pero poco valorados por el “mercado”. Si buscáis reviews del Bassline, por ejemplo, es dificil que encontréis una mala opinión. Y en estas, me leí del tirón las del OmnicromX de Yoyoskills y HighSpeedYoyo y me llamó mucho la atención. Tanto que decidí preguntarle al propio Landon por él. Al cabo de un mes tenía uno encima de la mesa listo para ser probado.

El año anterior Landon nos había enviado un Bassline como patrocinador del CEYY2010, así que pude probarlo. Un buen yoyo, sin extravagancias, pero que tampoco me dijo gran cosa en los 5 minutos que lo estuve jugando, con el handicap de que mis preferencias tiran más hacia las formas extrañas. Por contra, el intrincado perfil del OmnicromX y las buenas reviews que acababa de leer me tenían muy intrigado.

He jugado con él bastante tiempo, ya que la organización del CEYY2011 me ha hecho postergar la review una y otra vez. Pero este fin de semana largo le saqué unas fotos y me puse manos a la obra. ¿Listos? Allá vamos.

PRIMERAS IMPRESIONES

Cuando coges el OmnicronX sientes que es un yoyo especial. No sabría explicar por qué pero tiene ese intangible del que muchas veces hablamos y que tanto enfada a algunos fabricantes (los que no lo tienen, evidentemente). Sin embargo el primer lanzamiento no terminó de convencerme. Yoyo pequeño pequeño y rodamiento plano, dos de las cosas a las que no estoy acostumbrado.

Poco a poco le fui cogiendo el gusto. Es como cuando comes algo nuevo, con un sabor distinto que tu paladar no “entiende”. La parte buena es que yo me fui haciendo, algo que no siempre consigo (por ejemplo, por mucho que me esfuerzo no he conseguido que me guste el sabor de la cerveza). Al cabo de un rato ya me resultaba cómodo, y algunos días más tarde la sintonía era perfecta. No siempre es amor a primera vista…

ACABADO/ESTÉTICA

De entre todas las versiones disponibles, elegí el acabado powdercoat blanco. En los tiempos que corren lo que vende son los splash y acid wash en diferentes combinaciones, que además de ocultar perfectamente cualquier error de anodizado le dan un toque pintoresco al asunto. Pero blanco… casi no hay yoyos blancos. El anodizado es un proceso de oxidación de la superficie del aluminio a la que se le aplica un color, pero siempre deja ver el color de fondo. Por tanto, lo más claro que se puede conseguir es un plata suave. Si miramos el mercado, los hay blancos de plástico, pero para lograr este color en un yoyo metálico la única solución es el powdercoat.

La cuestión es que un yoyo blanco me pareció muy zen, y sopesando los pros y los contras lo vi como la mejor elección. En el paquete encontré un cilindro metálico con tapa transparente que dejaba ver el yoyo por la parte superior.  Todo muy simple, pero a veces nos olvidamos de la belleza de la simplicidad. La superficie es suave, muy bien conseguida y sin defectos evidentes. Con una inspección más minuciosa noté pequeños puntos de color en determinadas zonas (si miráis bien las fotos podéis encontrarlos). Preguntando a Landon, me dijo que él lo llama “huevo de dinosaurio”, y es cierto que parece la textura de la superficie de un huevo.

En cualquier caso, es un acabado realmente bonito y destaca muchísimo las formas y ángulos del yoyo. Tiene algunas desventajas, pero de ellas hablaremos más adelante.

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

Me atrevería a decir que el OmnicronX es un yoyo “medio”. Sus 52mm de diámetro lo dejan a mitad de camino entre un undersized y un full size, mientras que no debemos fiarnos de sus 67 gramos de peso, ya que en juego no se siente ni pesado ni ligero. El asiento de rodamiento está bien mecanizado y no lo retiene encajado, algo que es cómodo si hay que sustituirlo o lavarlo. En alguna review he leído que va demasiado ajustado y cuesta mucho trabajo quitarlo, pero no es el caso de esta versión. El sistema de respuesta, por su parte, es suficientemente profundo para admitir silicona líquida, pero con ancho standard para poder usar pads de los que se pueden encontrar en el mercado (por ejemplo, hat pads de General Yo).

Los rims son planos, y desde ellos se abren paso tres ángulos diferentes hacia la zona del gap. Sin embargo, los diferentes planos no son cortes como en otros modelos (por ejemplo el HSpin Cut o el One Drop Dietz) sino que tienen un aspecto más orgánico. El último de ellos baja con una ligera curva hasta la zona del rodamiento, aumentando aún más el catch zone. Los casi 43mm de ancho hacen el perfil en forma de V se abra amplia y cómodamente.

En la parte interna de ambas caras encontramos un spike, que a pesar de ser realmente pequeño puede sernos util. Los rims tienen un amplio reborde interno (lo que suelen llamar IRG) que además de influir en la distribución del peso añadiendo tiempo de giro y estabilidad, facilita muchísimo los trucos de pulgar.

En líneas generales, un diseño cuidado y moderno, que se adapta perfectamente a las exigencias actuales del mercado a la vez que cuida los detalles como cualquier pieza de artesanía.

Veamos las especificaciones:

Diámetro: 52 mm.
Ancho: 42,85 mm.
Peso: 67,1 gr.
Rodamiento: acero inoxidable tamaño C.
Sistema de Respuesta: recess para silicona líquida (admite hat pads o .555)

EN JUEGO

Estamos ante un yoyo que se defiende en todos los aspectos. Tal vez no destaque especialmente en nada, pero tampoco tiene puntos débiles, lo que por si solo me parece meritorio.

Buenos tiempos de giro, gran estabilidad y una distribución de peso que hace que se adapte muy bien a todos los ritmos de juego. No es uno de esos yoyos que flotan ni de los que incitan a jugar muy rápido, sino que está a mitad de camino. Creo que no está concebido para la competición sino para el juego diario, para lo que resulta muy cómodo. Personalmente, tras cambiar el rodamiento por un center track conseguí mejor estabilidad y dormilones más largo. La explicación es sencilla: mi nivel de juego no es muy alto, por lo que cualquier ayuda para mantener la cuerda centrada supone una gran ventaja.

Responde muy bien a los cambios de ritmo y tiene un gap adecuado para admitir mucha cuerda sin frenarse. La forma y la respuesta son muy buenas para las regeneraciones y los trucos que impliquen rejections.

Uno de los defectos que le puedo achacar es que se siente cierta vibración en la cuerda. Por lo que he leído y Landon me ha contado, es un problema exclusivo de las versiones con acabado powder coat, debido a la dificultad de que la capa que cubre al yoyo sea completamente uniforme. No es demasiado molesto porque sino habría dejado de jugar con él inmediatamente (ya sabéis que doy mucha importancia a la vibración).

Evidentemente los grinds no son su fuerte, ya que el acabado hace que el yoyo trepe por el dedo hasta el antebrazo o se frene si intentamos cogerlo con la mano. Los trucos de pulgar, por contra, son facilísimos ya que el borde situado en la zona interna de los rims atrapa el dedo y no lo deja escapar.

En cualquier caso, estos pequeños problemas son exclusivos de esta versión en particular, y no los encontraréis en las versiones beadblasted o nickel plated (lleva soda blast debajo del nickel).

CONCLUSIONES

El OmnicronX es un yoyo todoterreno. Es cómodo en la mano, gira mucho y bien y se adapta a cualquier ritmo de juego. El perfil y la estabilidad favorecen los trucos corporales, mientras que las regeneraciones resultan muy sencillas. El acabado powdercoat es una delicia para la vista pero tiene sus dificultades. Siendo realista, tengo muchísimos yoyos para grindar y lo que buscaba era la exclusividad y belleza del blanco brillante, por lo que no me arrepiento en absoluto de mi elección.

Conocemos a Landon Balk sobre todo por sus trabajos en delrin y acrílico, pero ya ha demostrado en dos ocasiones que el mundo del metal también se le da de muerte. El OmnicromX se ha convertido ya en uno de esos yoyos underground con una legión de seguidores silenciosos pero fieles. Si tenéis la ocasión de haceros con uno, os recomiendo que no la dejéis pasar.

Pros

  • Acabado sencillo a la vez que precioso: algo cada vez más difícil de encontrar.
  • Un yoyo para todos los públicos, que se defiende perfectamente en todos los aspectos.
  • La minuciosidad y el gusto por el detalle que Landon pone en todos sus productos.

Contras

  • El powder coat hace que el yoyo tenga una leve vibración (por eso esta edición se vende con un descuento de 10$)
  • Si os gustan los grinds, este no es vuestro acabado.
  • Es difícil encontrarlo en tiendas europeas.
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Author: alfredomascali

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