Mini-Review: Yoyofactory Mutant DNA

Si mi primera incursión en las “mini-reviews” fue con el Whip, un yoyo de apenas 12 euros, hoy me ha dado por escribir sobre el Mutant DNA, que cuesta unas 10 veces más. ¿Tal vez demasiado extremista? Es probable, pero suelo centrarme en los yoyos que me llaman la atención en un momento determinado, y hace apenas una semana que tengo entre mis manos esta preciosidad.

Grande, ancho y pesado. Con un acabado que me parece precioso. ¿Merece la pena? Tal vez pueda sacaros de dudas…

Ya tuve en su momento la primera versión del Mutant DNA, y era de los pocos yoyos de forma tradicional que jugaba de vez en cuando. Si lo vendí fue porque quería viajar a Praga y me ofrecieron una cantidad muy jugosa, pero fue una de esas decisiones de las que tarde o temprano te terminas arrepintiendo. Así que al ver la re-edición supe inmediatamente que era la oportunidad de recuperarlo (y además con un acabado que me parece de lujo).

¿Merece la pena pagar esa cantidad por un yoyo? En mi opinión eso depende más del comprador que del producto en sí. Depende de las prioridades de cada uno y de cómo quiera invertir su dinero. Es como decidir si vas a gastarte 100 euros en un Swatch bueno o prefieres pagar 300 por un CK de gama baja. En mi caso la respuesta parece clara: creo que merece la pena. Principalmente como coleccionista, pero también porque es un yoyo que se juega muy bien.

Si miramos las especificaciones, la versión “mutante” tiene le mismo diámetro que su hermano pequeño, pero es casi 2 milímetros más ancho y unos 12 gramos más pesado. Y ese peso realmente se nota. Si os gustan los yoyos ligeros, mejor mirar otros modelos. Este modelo es sólido en la cuerda, gira muy fino y durante muchísimo tiempo, y el peso le da un extra de estabilidad respecto a la versión normal.

El rodamiento es un spec de Yoyofactory, tal vez un poco escaso para un yoyo de gama tan alta, aunque todo el que lo haya probado sabrá que gira muy bien. Eso sí, usando un kk ganamos un extra de estabilidad que para jugadores reguleros como yo puede ser decisivo.

¿Cuándo uso el Mutant DNA? La verdad, cuando me apetece jugar algo diferente. Es lento pero seguro, no flota sino que cae a plomo, pero siempre sientes el peso al final de la cuerda y eso me ayuda a mantener el ritmo (un ritmo cansino pero ritmo al fin y al cabo).

El acabado, una auténtica pasada a la que la foto no le hace justicia, es brillante y suave al tacto. Por contra, es malo para trucos de grind. Se puede, pero con guantes, y aún así es difícil. Lo realmente sencillo son los trucos de pulgar, ya que el dedo se sujeta muy bien. Además los hubstacks le dan un extra de versatilidad, y si no nos gustan siempre se pueden quitar, con lo que el yoyo “adelgaza” unos 5 o 6 gramos.

En definitiva, el Mutant DNA es un yoyo tremendamente exclusivo y diferente al resto, que atraerá más al coleccionista que al jugador “normal”, pero que estoy seguro que no defraudará ni a uno ni a otro. Si queréis uno, ya podéis poneros las pilas porque escasean…

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Author: alfredomascali

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