Mini-Review: Yoyofactory Whip

Hoy inauguro esta “mini” sección con el Whip de Yoyofactory. Trataré de analizar un poco el yoyo sin extenderme tanto como en una review normal. El objetivo es comentar algunos modelos que me parecen interesantes y no hay que pasar por alto.

Ya sabéis que soy un enfermo del metal y el plástico no me atrae mucho. Con esa premisa, escribir sobre un yoyo de plástico de menos de 12 euros no me pega demasiado. ¿Cómo me ha dado por el Whip? Tendréis que seguir leyendo…

Hace un par de semanas cayó en mis manos un Whip rojo. La verdad es que no me interesaba, nunca me había propuesto tener uno, incluso de leer a mucha gente diciendo que era buenísimo. Efectivamente, debía ser buenísimo para un plástico, pero esa no suele ser suficiente para mí.

La verdad es que cuando lo tuve en la mano me pareció un yoyo corriente, nada especial con su pegatina en cada lado y un sistema de eje “pobre”, con un tornillo de cabeza hexagonal en un lado y una tuerca ciega en el otro. La construcción, por el contrario, parecía muy sólida y decidí darle una oportunidad. Creí que sería como en el 90% de los casos: un par de lanzamientos, el “va bien” de rigor y vuelta a la mano del dueño. Pero no… el Whip no se despegó de mi mano tan fácilmente.

Es un yoyo bastante ligero, rápido y divertido. Con la suficiente estabilidad como para no volverse torpe al perder velocidad, saltaba de cuerda en cuerda y volvía a la mano firmemente. Siempre creí que no sería parecido al One, pero tal vez sea por la forma de H o por ser un poco más grande, pero me resultó mucho más cómodo tanto en la mano como en juego.

El rodamiento plano tamaño C viene perfecto, gira muchísimo y genera una cantidad de vibración mínima para un plástico. De hecho sabéis que soy un enfermo en lo que se refiere al vibe y en este caso, aunque está ahí, no me importó en absoluto. La respuesta es la típica en la actualidad, con pads de silicona, pero realiza su trabajo mejor que bien. Incluso con una construcción tremendamente simple el yoyo tiene un rendimiento altísimo.

Tras varios días en que lo he cogido aleatoriamente al verlo sobre la mesa, debo decir que jugar con el Whip es un auténtico placer. Evidentemente, no lo siento igual que el gama alta que siempre llevo encima, pero es otra historia. Cuando uso mis yoyos “buenos” siempre tengo ese cuidado, ese respeto y en parte temor a hacerles algo. Con el Whip me olvido de todo eso y juego, sin importarme si golpea contra el suelo, el reloj o la hebilla del cinturón. Al ser tan ligero me da más la sensación de juguete, y no me importa hacer un trapecio entre barras metálicas o intentar ese triple slack imposible por miedo a no ser suficientemente rápido.

El Whip puede ayudar a ese principiante que busca un primer yoyo sin respuesta o sorprender al jugador avanzado que ya lo ha probado todo. Esta vez Yoyofactory ha dado en el clavo. Todo el mundo debería tener uno.

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Author: alfredomascali

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5 Comments

  1. Gracias tus recomendaciones fué el yoyo que me compré como ya sabes, y para no ser un entendido en el tema me va cojonudamente bien.

    Por cierto, muy agradable el lavado de cara al blog, seguir así, un saludo.

  2. Esto qué es?! Qué chulo el diseño! Un buen lavado de cara al blog, me gusta mucho!

  3. deseo adquirir yo-yos, en donde, con quien, precios y mensajeria

  4. Muy bueno tus explicaciones y tu buen concepto con respecto a este ejemplar, soy igual que tu, me encanta un buen metal junto con su rodamiento concavo, pero tambien hay que darle oportunidad a los plasticos, aparte te felicito por la nueva imagen de todoyoyo, me gusta mucho, Felicidades Alfredo.

  5. Mauricio, tienes a nuestro patrocinador a la derecha. El resto: gracias por los comentarios de apoyo y espero que os guste el nuevo look. Tengo a morapio trabajando en un logo nuevo que estrenaremos muy pronto. Ya hacía falta un cambio, no?

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