Review: One Drop Code1

A principios de año One Drop decidió hacer un experimento muy peculiar: tratar de fabricar un yoyo que pudiera contentar a la mayor parte de la comunidad. Mediante un sistema de votaciones populares, se eligieron todos los parámetros imaginables: diámetro, ancho, peso, sistema de eje, tipo de respuesta, forma, perfil, rodamiento, acabado…

Todo se votó y yo seguí muy de cerca el proceso, porque cada resultado era el que yo esperaba. Pero todo este tinglado podría haber acabado muy mal sin la experiencia de la gente de One Drop, porque una cosa es especificar cómo debería ser el yoyo y otra muy distinta dibujarlo y modelarlo en 3D. Cuando vi los primeros protipos comprendí que estábamos ante algo muy especial. Recibió el nombre de Code1 (Community One Drop Experiment 1)

Perfil cóncavo en forma de H, ala muy abierta, full size, personalizable… el angelito tenía todas las papeletas para convertirse en uno de mis yoyos de uso diario. Y tras agenciarme uno en LaTiendaDelYoyo, fui incapaz de detenerme. Llevo más de 10 días jugándolo casi exclusivamente, así que voy a tratar de hacer una review lo más completa posible. Al grano!

PRIMERAS IMPRESIONES

El Code1 es un yoyo casi perfecto para mí. Fue sacarlo de la caja y sentir una sensación familiar en la mano. Con un perfil muy abierto, puede resultar difícil para alguien que no está acostumbrado a la forma de H, pero una vez en movimiento es rapidísimo y facil de controlar.

El acabado de las versiones “normales” es suave al tacto y los colores uniformes y sin defectos visibles. Tanto el tamaño como el spike, diseñado exclusivamente para este modelo, hacen que de primeras no parezca un producto de One Drop (que nos tiene acostumbrados a yoyos de 50mm y su peculiar “nut” para ajustar el eje), pero cuando miramos las caras internas, con los típicos surcos de la marca desde el Project original, nos damos cuenta de que efectivamente pertenece a la misma familia.

ACABADO/ESTÉTICA

El Code1 lleva la típica caja de cartón cuadrada de One Drop, aunque con un toque de elegancia: tanto el logo como el color del modelo en cuestión vienen grabados a laser sobre el cartón. Una vez fuera, la superficie lleva el acabado Pyramatte, suave al tacto y amable con cualquier tipo de grinds. El nombre aparece grabado a laser en las dos caras, con un toque minimalista y el logo de OD dentro de la letra O.  Los spikes son exclusivos para este modelo, y aunque no lo suficientemente largos como para usarlos, gracias a la nueva tecnología de la marca pueden ser sustituídos por otros, cambiando tanto la apariencia como la jugabilidad.

Los colores dependen mucho de las versiones y de los gustos personales. Podemos encontrar la típica gama de colores lisos característicos de OD, así como otros acabados más llamativos que han ido saliendo a la venta casi semanalmente (Slaughterhouse, Now and Later, Flame Thrower, Nickel Plated…). Por tanto, es imposible no encontrar un modelo que nos venga bien. La única pega es que en esta ocasión no se nos permiten combinar colores al comprarlo en tiendas, por lo que para conseguir un bicolor tendremos que ponernos de acuerdo con algún colega.

Personalmente, no supe resistirme y cada una de las tres versiones tiene un toque que la hace especial para mí. Además, combinando con diferentes modelos de side effects, las posibilidades son innumerables y dependen más de nuestra imaginación y preferencias que de otra cosa.

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

El Code1 es un full size en toda regla, con un ancho más que suficiente y un peso que lo inclina hacia los yoyos ligeros, pero que en cualquier caso es modificable. Desde el rodamiento 10ball suben las paredes cóncavas hacia los rims, prominentes y cortados en varios ángulos. Las caras interiores esconden un borde que añade peso en los rims y facilita los trucos de pulgar, así como un anillo de peso intermedio cuya función probablemente sea la de aportar estabilidad.

El rodamiento es el típico 10ball que acompaña a la marca desde sus inicios. Quien me conoce sabe que a mí los rodamientos originales me duran apenas un par de lanzamientos, ya que soy un obseso del cóncavo. En esta ocasión sucedió exactamente lo mismo, pero con una pequeña diferencia: tras varios días jugando volví a poner el 10ball y desde entonces lo mantengo, ya que le proporciona una suavidad inigualable. Aún así, y como explicaré después, mantengo el cóncavo dependiendo de los side effects que use, y en consecuencia, del peso final del yoyo.

Así llegamos a una de las partes más interesantes de esta review: los Side Effects. Es increíble que algo tan sencillo no se le hubiera ocurrido a nadie antes, pero suele ser así con la mayoría de buenos inventos. Cada cara del yoyo solo tiene un agujero en medio, es decir, no tiene asiento para el rodamiento ni rosca para el eje.

Esto que parece una simple curiosidad es un salto de calidad tremendo, ya que los Side Effects que instalemos llevan su propio eje y asiento del rodamiento. Es decir, si se dañan por algún motivo, con solo cambiar esta pieza tenemos yoyo completamente nuevo. Adiós al problema de estropear la rosca de una de las mitades del yoyo, adios al problema de posible desgaste del asiento del rodamiento o incluso a que el anodizado añadiera esa micra de más que hace que el rodamiento se quede encajado. Además, las diferentes opciones disponibles, tanto en alumnio como en bronce, tienen un peso distinto, por lo que cambiando el tipo de Side Effects que usemos modificamos tanto la apariencia externa de nuestro Code1 como el peso final (y en consecuencia la distribución). Con los modelos disponibles actualmente las posibilidades van desde 62,5 gr. (con ultralights de aluminio) hasta 67,2 gr. (con spikes de bronce), con multitud de configuraciones intermedias.

Veamos las especificaciones:

Diámetro: 56 mm.
Ancho: 42 mm.
Peso: 60 gr. (64 con los Side Effects originales y exclusivos para el Code1)
Gap: 4,35 mm.
Rodamiento: One Drop 10ball tamaño C.
Sistema de Respuesta: flow groove (lleva pads de silicona, admite silicona líquida)

EN JUEGO

Lanzar el Code1 según sale de la caja es alucinante. Los 64 gramos de peso originales combinados con los 56mm de diámetro lo convierten en un full size muy ligero y rapidísimo en la cuerda. Sin embargo, la distribución del peso hace que se controle bien y responda a nuestros intereses fácilmente. Es decir, es un yoyo dócil, a diferencia de otros muy veloces pero un tanto alocados e incontrolables que he probado en ocasiones (por ejemplo el 5150 de Madhouse).

El ancho y la forma abierta del perfil hacen que caiga con suma facilidad en la cuerda, y los tiempos de giro son realmente buenos. Es inevitable compararlo siempre con otros, y en mi caso siempre que pruebo un yoyo nuevo lo hago con el Grind Machine 2/Genesis. Es inevitable decir que para mí estos dos modelos fetiche de Yoyofactory poseen mayor estabilidad y tiempo de giro que el Code1, aunque no de un modo demasiado evidente. Probablemente sea porque tienen los rims más anchos, algo más de peso y una distribución de anillos de peso desde el gap hacia los bordes para mí perfecta. Sin embargo, el Code1 ofrece una serie de posibilidades de personalización que le dan ese puntito extra de cara a ganarse a un abanico más amplio de posibles jugadores.

Y es que el yoyo se comporta de modos muy distintos dependiendo de los Side Effects que monte. Para la review he probado tres configuraciones:

  1. Equipé al Slaughterhouse (negro con splash en rojo) con los Side Effects originales (64 gramos de peso). Como ya he comentado, esta es la configuración original y el yoyo se muestra rapidísimo y responde muy bien a cualquier cosa que le pidamos. Debido a la forma y a la distribución de peso tiende al wooble si el lanzamiento es malo o al tilt si el yoyo no cae en su sitio, aunque en cualquier caso se corrige facilmente. Con este peso sigo usando rodamiento cóncavo, ya que me proporciona unos tiempos de giro mayores.
  2. A la versión Nickel Plated le puse desde el principio los Ultralights de bronce (65,7 gramos totales ya que el baño de nickel añade 0,5 gramos). Evidentemente, el yoyo pierde algo de velocidad, de nervio, pero en contrapartida aumenta la sensación de flotar en el aire. Seguimos necesitando un buen lanzamiento para no tener problemas de wooble, pero el posible tilt se corrige considerablemente. Los apenas 2 gramos extra de peso también implican mayor tiempo de giro, por lo que uso el rodamiento 10ball original. Esta es de momento mi configuración favorita, y a mi juicio la más equilibrada.
  3. Finalmente, la edición Military Green lleva instalados unos Dome de bronce (66,5 gramos totales), que le dan un aspecto militar increíble. Con ese peso el yoyo se vuelve visiblemente más lento y se siente mucho más al otro extremo de la cuerda. Aún sin ser un peso excesivo, el yoyo pierde casi toda la chispa original. Sigue siendo un placer jugar con él, ya que los gramos extra le proporcionan mayor estabilidad y tiempo de giro, pero probablemente no le guste a todo el mundo. Como el peso adicional se sitúa en la zona media, lanzarlo es más fácil y la inercia mayor, por lo que el tilt desaparece casi por completo. En este caso vuelvo a usar el rodamiento 10ball, ya que aunque parezca mentira noto cómo reparte mejor el peso del yoyo en las 10 bolas.

CONCLUSIONES

Podríamos estar hablando durante semanas del posible hype que el Code1 ha conseguido en muy poco tiempo, pero en mi opinión es totalmente justificado. Se trata de un yoyo realmente bueno, que entra directamente en mi Top5 y será difícil que lo abandone. Uno de los indicadores más evidentes es que actualmente es el único yoyo del que tengo 3 unidades.

El placer de probar diferentes combinaciones de peso, la calidad de los acabados y la forma y especificaciones hacen que se haya convertido en mi yoyo de uso diario, y a mi juicio uno de los indispensables en cualquier colección.

Con diferentes combinaciones podemos conseguir un yoyo que estéticamente se adapte a nosotros y que cubre todos los abanicos posibles: puede ser un yoyo de competición rapidísimo o tranquilo y con flow para nuestras sesiones diarias contra el estrés.

One Drop ha dado en el clavo con su proyecto comunitario. Desde aquí mi más sincera enhorabuena.

Pros

  • Permitir que una comunidad entera decida las especificaciones de un yoyo lo convierte en algo único.
  • Difiere en la forma, pero mantiene la calidad de todos los productos de One Drop.
  • Los Side Effects nos permiten modificar tanto apariencia como juego, además de ser una opción muy inteligente a la hora de evitar vibraciones y posibles daños.

Contras

  • Aunque cubre un amplio abanico de jugadores, su tamaño puede alejar a unos cuantos.
  • Requiere buen lanzamiento para evitar el wooble.
  • Los Side Effects son aún difíciles de encontrar en Europa.
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Author: alfredomascali

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3 Comments

  1. Ves como era un yoyoyaco increible Alfredo!! Con los UltraLights Brass es una pasada increible, y ligero o pesado sigue teniendo muchisimo potencial (comprarlo antes de que se estinga)

    Por cierto no es Comunity One Drop Experiment num. 1??

  2. Cierto! Corregido! Gracias por leerla! Yoyo imprescindible…

  3. En mi humilde opinion yoyo del año. Sin duda un top5 de mi colección, ya estoy pensando en pillarme el 2º como beater, me da pena marcar el Slaughterhouse…

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