Todoyoyo entrevista a Ed Haponik

Hoy entrevistamos a Ed Haponik, que es para mí uno de los símbolos del yoyo, uno de esos jugadores que me han animado a seguir adelante.

Ed tiene una visión tal vez peculiar de este juego, en ocasiones incluso filosófica, pero sin duda siente amor por lo que hace y lo demuestra día a día. Además es maestro de escuela, por lo que me siento conectado con él de algún modo.

A lo largo de varios días hemos charlado a ratos y le he ido lanzando preguntas. Algunas de sus respuestas me han llevado a reflexionar y escribir más preguntas, otras “simplemente” me tocaban la fibra y me dejaban pensando un buen rato. Ed es un tío sincero y abierto, que habla y dice las cosas como las piensa. Y casi siempre dice cosas muy interesantes, aunque en su modestia no suele darle mucha importancia.

Vamos a descubrir un poco más su figura a través de 17 preguntas. Empezamos después del salto.

Todoyoyo: ¿Cuándo empezaste a jugar al yoyo y por qué?

Ed Haponik: Empecé a jugar por primera vez alrededor del año 1986, cuando mi padre me trajo una de las primeras versiones del Yomega Brain de un viaje de negocios. Era la primera vez que recuerdo que tratara de aprender trucos. Jugaba un tiempo y lo dejaba, así durante algunos años. Posteriormente, durante el boom de finales de los 90, fui supervisor en un campamento de verano. Todos los niños se intercambiaban trucos ese verano, y la cosa parecía muy contagiosa. Es divertido pensar que de todos aquellos niños en el campamento, probablemente yo sea el que al final se tomó el yoyo más “seriamente”

T: ¿Y como se fue desarrollando ese gusto por el yoyo?

Ed: Siempre me ha fascinado el yoyo. Es la clase de cosas que puedes hacer simplemente por diversión, aunque también parece tener algún significado oculto o comprensión. Los adultos lo encuentran interesante, a los niños los deja paralizados. Tiene ritmo, como el skateboard o el surf, o una pieza musical, donde los trucos tienen un principio, un desarrollo y un final (como la vida misma). A esto hay que añadirle el hecho de que algunas personas muy carismáticas juegan al yoyo, por lo que es muy fácil hacerse adicto.

Throw Forever

T: La primera marca que te patrocinó fue Throw-Down. ¿Cómo recuerdas aquellos días?

Ed: Throw Down era una marca muy cuidada, muy sencilla, y me gustaba la dirección que estaba tomando. Básicamente yo testeaba los nuevos diseños, y muchas de mis ideas se tenían en cuenta, lo que era realmente genial. La compañía terminó fracasando, pero saqué mucho de aquella situación y lo recuerdo con cariño.

T: Después te uniste a SPYY para entrar a formar parte de uno de los equipos más impresionantes en mi opinion. Jugadores como Guy Wright, JonRob (actualmente ya no está en SPYY), Ed Haponik… tal vez no un equipo orientado a la competición, pero tremendamente completo. Jugadores totalmente distintos… ¿Cómo era la relación entre vosotros?

Ed: Creo que somos uno de los equipos más cool de la escena. Es muy gratificante pertenecer a un equipo en el que realmente respeto a todos sus miembros, y disfruto saliendo con ellos por ahí. Creo que Steve (Buffel) ha hecho un gran trabajo eligiendo a los jugadores porque todos tenemos un trasfondo diferente, experiencia y un enfoque, pero que fundamentalmente amamos el yoyo de un modo similar. Me gusta que no tengamos todos el mismo perfil. Y definitivamente me siento orgulloso de estar entre jugadores tan radicales.

Parte del equipo SPYY durante los Mundiales de 2010

T: Tu primer yoyo firmado fue el Flying V, uno de mis favoritos. Fuer el primer yoyo de la “serie slim” de SPYY. ¿Habrá más? ¿Por qué lo quisiste tan estrecho?

Ed: Cualquier cosa puede suceder, pero creo que saturamos el mercado con la segunda tirada de los V’s. Me encanta la forma. Me parece un yoyo extremadamente estable y suave, y creo que se regenera mejor que ningún otro. Jugar con un yoyo muy ancho puede ser divertido, pero para lo que yo hago no es necesario, y a veces pienso que la gente usa el ancho excesivo como una muleta, algo en lo que apoyarse para caminar mejor. Steve  realmente lo diseñó pensando en mi estilo, y funciona de maravilla para ese propósito… pero no estoy seguro de que tenga suficiente atractivo para la gente de cara a una tercera edición.

T: Después del Flying V vino el Ronin, una vieja historia que empezó en Throw Down y que finalmente llegó a buen puerto con SPYY. Es un yoyo muy diferente al primero. ¿Qué tipo de yoyo es?

Ed: Sí, es tan diferente del Flying V que es complicado llamarlo mi “signature”. Es un yoyo que empecé a diseñar yo. Luego Steve terminó el trabajo y el resultado final me encanta. Es ancho y un poco aparatoso, pero también muy estable, y en mi opinión se ha convertido en uno de los que mejor aspecto tiene del mercado.

Throw Down Ronin, SPYY Ronin, Flying V

T: Bien, tenemos el V y el Ronin… ¿Qué viene ahora?

Ed: Ja ja ja! Bien, honestamente, es suficiente para mí. Si hablamos de SPYY, siempre hay un montón de cosas sucediendo a la vez. Mayormente, ahora mismo hay planes de revisar algunos de los diseños que han dado forma a la marca en los últimos años, empezando por un nuevo y mejorado Punchline (que tiene un aspecto increíble). No quiero decir más porque las cosas pueden cambiar, pero creo que los fans pueden esperar una continuidad en la revisión y mejora de sus modelos favoritos.

T: Pero parece que prefieres los yoyos con respuesta. ¿Por qué?

Ed: Bueno, cuando yo estaba aprendiendo era todo lo que teníamos. Fue como tuve mi primeras experiencias jugando al yoyo. Y la mayoría de los jugadores de la “nueva escuela” de los que me enamoré (Spencer, Escolar, Gary) hacían maravillas con Renegades (* un modelo de yoyo) con respuesta. Cuando empecé a centrarme en jugar con No-Jives, tuve muy claro que lo que realmente me gustaba era una respuesta brusca, porque permite paradas, loops y recogidas, así como otros trucos del mismo estilo que la gente parece haber olvidado. Parece una locura pero la gente no cree que puedas hacer trucos difíciles usando un yoyo con respuesta, pero tampoco se toman el trabajo de intentarlo para demostrarse lo contrario. En los últimos tiempos estoy bastante equilibrado. Trato de dividir mi tiempo entre jugar con y sin respuesta.

T: Mirando algunos de tus videos me he sentido como hipnotizado. Hay flow, ritmo, arte. ¡Y además haces muchísimos trucos! ¿Cómo te las apañas para acordarte de todos ellos?

Ed: No me acuerdo! Por eso en parte grabo los vídeos! De verdad, he llegado a hacer un montón de cosas, pero ni por asomo cerca del nivel de algunos de los grandes. Y como Steve Brown ha dicho: “Los trucos de yoyo no se crean ni se destruyen”. Un truco no es “mío” o “de otro”. Simplemente encontramos cosas y las ponemos a disposición del resto. Me gusta el punto en el que estoy actualmente, porque cada pocos meses me acuerdo de una montura o un movimiento que encontré antes y a la que me apetece volver para explorarla más a fondo. Además, la mayor parte del tiempo no juego pensando “tengo que trabajar este truco hoy” Simplemente trato de ser fluido y flexible, y ver qué pasa. En casi la mayoría de mis trucos, puedo recordar dónde estaba cuando los descubrí, y eso me ayuda a seguir las huellas de mis pasos.

T: Yo empecé a jugar al yoyo “en serio” con 30 años y un montón de gente me dijo que, por favor, creciera. Se ve como algo normal jugar a videojuegos a cualquier edad pero no con otro tipo de juguetes. ¿Has tenido los mismos problemas en Estados Unidos?

Ed: Creo que todo el mundo ha tenido ese tipo de experiencias a algún nivel y en algunas circunstancias, pero pienso que es más importante el modo de afrontarlo. Creo que está relacionado al nivel de confort del jugador. La mayoría de veces que me hacen comentarios de ese estilo es cuando juego  medio escondido en un rincón, sin seguridad en mí mismo. Es como todo; si la gente ve que te sientes incómodo con ello, se lanza. Pienso que si juegas con confianza y realmente interactúas con la gente mientras lo haces, se dan cuenta de que es algo puro, divertido y que engancha, independientemente de la edad. Y si de verdad lo pasas mal, el cómo reaccionas ante esos comentarios importa más que los comentarios en sí mismos. Para mi, hay algo inherentemente “idiota” en jugar al yoyo, pero yo he abrazado totalmente ese lado y se ha convertido en parte de mi personalidad. Puedo decir que en los últimos años no me ha dado ningún miedo lanzar el yoyo allá donde estuviese, y en ese tiempo nadie me ha dicho nada negativo. Así que adelante!

T: Desde que yo juego han habido muchas tendencias: primero yoyos pequeños con hubstacks, luego con forma de H y más grandes, ahora parece que vienen modelos muy anchos… ¿Qué piensas de todo ello?

Ed: Pienso que está bien y es natural. Los jugadores son innovadores, y siempre están buscando herramientas para tirar el siguiente muro creativo. Nosotros mismos tratamos de encuadrarnos de un modo u otro;  hacernos un hueco dentro de lo que queremos hacer. Pero siempre volvemos a lo básico. Lanzamiento, truco, vuelta a la mano. Por muchos estilos que tengamos, por muy diferentes que sean los nuevos modelos tan anchos de los yoyos de madera de hace 40 años… tenemos que recordar que realmente estamos haciendo todos lo mismo. Todo se reduce a un truco tras un lanzamiento.

yoyos, yoyos y más yoyos...

T: En la actualidad tenemos un montón de nuevas marcas, nuevos modelos lanzados al mercado cada mes y muchísimas tiendas. En mi opinión el mercado está inundado. ¿Crees que esta situación es buena para el yoyo o es una burbuja que en algún momento explotará?

Ed: Creo que estamos experimentando un crecimiento mucho más medido y controlado que el que vimos a finales de los 90. La mayoría de marcas que están empezando son pequeñas y dirigidas por una o dos personas. Creo que es buenísimo para el yoyo, pero mientras continuemos con una gran aceptación unida a conocimiento, yo no lo llamaría un “boom”, simplemente crecimiento.  La victoria de Jensen en el WYYC, la vuelta de Duncan a las grandes tiendas y la campaña de Hyper Yoyos en Japón han sido pasos gigantes para reinstaurar el yoyo como un icono cultural. Pero por ahora, no veo niños en cada esquina lanzando, como pasaba en 1999. No creo que tengamos una burbuja a punto de estallar, sino que me parece que estamos creciendo del mejor modo.

T: Pienso que la escena se está volviendo más profesional cada día, principalmente a nivel de competición. ¿Estás de acuerdo?

Ed: Realmente no creo que se esté volviendo más “pro”. Cuando pienso en profesionales, me vienen a la cabeza tipos como Higby, Ando, Steve Brown, Paul Han… gente que ha dedicado años (sino decadas) a perfeccionar su arte. Creo que ahora hay más jugadores, más equipos, más trucos técnicos, pero para pasar al siguiente nivel tienes que dedicar un tiempo para pensar cuidadosamente cómo presentar tu yoyo al mundo. Cuando los profesionales hacen sus trucos, da igual si son fáciles o difíciles, ponen el énfasis en llegar al público, no en desconcertarlo. Se trata de que jugar al yoyo parezca divertido. “Haces que parezca muy fácil” es uno de los mejores cumplidos que me pueden hacer. Ahora mismo, veo mucha gente haciendo trucos increíbles, pero muchos de ellos parece que quieran demostrar lo difíciles y épicos que son, lo que puede hacer desistir a los no iniciados. Creo que la serie Studio Sessions es un buen ejemplo de la diferencia entre ser capaz de hacer trucos impresionanantes y ser “pro”. Esos chicos se marcan trucos nada menos que increíbles, pero después de ver cada episodio estoy totalmente cargado de ganas de jugar. El modo en que presentan los trucos es lo que me cautiva, y eso no ocurre con frecuencia.

sus mejores amigos

T: Según he leído en tu blog, has estado enseñando física en el colegio utilizando yoyos y me interesa mucho saber cómo son tus clase. ¿Cómo funciona?

Ed: Básicamente, le doy a cada chaval un yoyo y le hago saber que es suyo, para que lo cuide al usarlo para aprender algo de física. Esencialmente cada aspecto de la física conceptual puede ser aplicado usando un yoyo, y a los niños les gusta  oir hablar de conceptos como el rozamiento, la inercia, el momento angular o la aceleración en el contexto de un “juguete”. Es divertido, pero están aprendiendo. Hacemos todo tipo de experimentos. En realidad, es un vehículo para que se sientan cómodos con la terminología de la física para que cuando vuelvan sobre esos conceptos, tengan una base. Nuestros estudiantes de física más avanzados (cursos superiores) también los usan, buscando modos de averiguar cómo la fuerza de un lanzamiento se puede medir en base al tiempo y velocidad de giro.

T: Y cómo profesor, ¿qué beneficios ves en que los niños jueguen al yoyo?

Ed: Pienso que jugar al yoyo es bueno para los niños en dos sentidos. Primero, porque les hace involucrarse en el mundo real, en oposición al virtual, que crece en popularidad cada día. No tengo nada en contra de los videojuegos, pero creo que hay algo muy significativo en manipular un “objeto real” que existe delante de tí; uno que pueda revelarte algunos de los conceptos físicos más básicos y relevantes. Y después porque se trata de un juguete de habilidad, que te permite avanzar gradualmente, y los niños pueden comprobar que mejoran día a día. No requiere demasiado en cuanto a materiales, y en cambio hay un sentido real de un gran logro cuando se consigue realizar un truco en el que has trabajado durante días o incluso semanas.

T: ¿Piensas que tenemos alguna posibilidad contra el “mundo de las pantallas”?

Ed: Creo que sí. Pienso que la gente siempre vuelve a lo simple y lo real; a cosas que pueden ver moverse a su alrededor y tocar con sus propias manos. El yoyo ha estado ahí durante miles de años, y según lo veo sus lecciones se están convirtiendo en más relevantes y significativas con el tiempo, no menos.  Cuanto más vivan sus vidas online, más anhelarán el tipo de satisfacción que se obtiene de un juguete que no necesita ser recargado o enchufado.

niños: jugar al yoyo puede resultar tremendamente divertido, por Ed Haponik

T: La comunidad española parece que está creciendo al fin. Ahora tenemos algunos jugadores con experiencia y nuevos talentos que han ido surgiendo. ¿Conoces algún jugador español? ¿Quieres mandarnos algún mensaje?

Ed: Me encanta que esté creciendo. Me parece que hemos tenido una gran oleada de buenísimos jugadores de Europa del Este en los últimos años, y es muy bueno que otros de países como Italia, España o el Reino Unido se muestren cada vez más por aquí. En Estados Unidos hemos tenido zonas que han desarrollado su propio estilo, como el 5A de la Costa Este o el 1A de NorCal (North California?), pero parece que ese fenómeno se está disipando. Me gusta pensar en la idea de que podáis elaborar un “estilo español”, en oposición al “estilo francés” o al “estilo ruso”. Como estadounidense, veo la scene española realmente unida y cohesionada. Me impresionó mucho el freestyle de Daniel Tamariz para ganar los nacionales este otoño; pienso que era realmente creativo. Necesito viajar más, pero es difícil. Con un poco de suerte podré intercambiar trucos con algunos jugadores españoles en un futuro cercano… ¿Tal vez en los Mundiales de este año?


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Author: alfredomascali

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2 Comments

  1. Excelente entrevista Alfredo!!!
    Estas son la clase de cosas que me gusta saber sobre un jugador de yoyo (motivaciones, experiencias, reflexiones).
    Por lo leido, parece un buen tipo.
    A ver si es cierto y algún día podemos compartir con él un rato de juego.

  2. Muy buena la entrevista, me ha gustado mucho.

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