Review: SPYY Pro

La primera vez que vi fotos del Pro supe que me iba a gustar. Perfil amplio al estilo de los YoyoRecreation, buen diámetro, muchísimo peso en los bordes… el nuevo miembro de la familia SPYY apuntaba buenas maneras y tenía muchas ganas de probarlo lo antes posible.

Como ya comenté en mis primeras impresiones, el yoyo me fascinó desde el principio. Llevo más de dos meses jugándolo sin parar y ningún otro de los que ya tenía o han ido cayendo en mis manos ha podido desbancarlo… por algo será, no?

Primeras impresiones

Estamos ante un yoyo que puede engañarnos a primera vista. Líneas muy rectas, perfil en forma de V y un aspecto un tanto agresivo que no gusta a todo el mundo. De hecho muchos de mis amigos me comentaban que les parecía muy feo a primera vista. Yo no tenía esa impresión, y aunque todos los acabados me parecen bonitos por algún motivo, me decidí por el acid wash en verde y amarillo.

Evidentemente, Steve Buffel no es nuevo en esto y sabe perfectamente lo que hace. Todos aquellos que se quejaron de lo feo que les parecía el Pro terminaron con la boca abierta nada más lanzarlo. Es un yoyo increíble, que gira eternamente sin ningún tipo de vibración y que entra en la cuerda como si estuviera untado con mantequilla. Rápido, suave, estable… este yoyo no defraudará a nadie.

Acabado/Estética

El Pro viene empaquetado como los últimos productos de la marca, en una simple caja de cartón con el nombre y logotipo. Dentro, una funda de tela negra y una pegatina extra de regalo. Todo muy simple pero elegante y funcional. SPYY no necesita llamar la atención del cliente porque el que lo compra ya sabe perfectamente a qué atenerse: un producto de una calidad tremenda.

Nada más cogerlo te das cuenta de que el acabado y el anodizado son excelentes. Suave al tacto y con colores vivos, el acid wash tiene un toque especial que antes solo podíamos encontrar en marcas como CLYW. No me extrañaría que usaran la misma empresa de anodizado desde que colaboraron en el Galactic Goose. Los grabados a laser tal se podían haber elegido mejor, pero en cualquier caso están perfectamente realizados y no desentonan con la calidad del conjunto.

Las líneas son rectas, pero con algunos detalles muy curiosos. La pared interna es mínima, por lo qué prácticamente todo el yoyo es una inmensa “catch zone”. La zona exterior de los rims está muy bien trabajada, con un fino borde al estilo de los primeros Big-Brother. También llama la atención la pérdida del spike típico de la marca, en detrimento de un pequeño saliente que ni siquiera acaba en pico. Tal vez este elemento le quite la personalidad, la seña de identidad que caracterizaba a Saturn desde hace años, pero el yoyo es tan bueno que para mí no supone ningún problema.

Características Técnicas

Estamos ante un yoyo que se inclina ligeramente  hacia el full size, con unos 54 mm de diámetro que parecen menos, probablemente debido a que es tan ancho que lo disimula. Si miráis las especificaciones, sus más de 67 gramos pueden llevaros a engaño: se siente ligero y es muy rápido, y aunque responde bien a cualquier ritmo de juego, siempre nos empuja un poco a pisar el acelerador.

El diseño está tremendamente orientado a ese juego rápido más típico de la competición. Perfil abierto y distribución de peso muy estudiada, que minimiza la pared interna al máximo y empuja todo el peso a los bordes. Esto le garantiza una gran estabilidad y dormilones eternos.

La ausencia de spike tiene una explicación: un eje tremendamente corto, pero que en ningún caso os va a dar problemas. Eso sí, recomiendo apretar bien el yoyo al cerrarlo o corremos el riesgo de que se abra en giro y salgan las dos mitades volando en diferente dirección. Esto no es un problema del Pro, sino de todos los yoyos con el eje tan corto.

El rodamiento es de acero inoxidable y viene completamente seco, garantizando un giro largo aunque no demasiado silencioso. El recess del sistema de respuesta es muy profundo y en él encontramos instalados unos pads de silicona que no quedan al ras con la pared interna, sino un poco metidos. Esto combinado con el rodamiento seco ayudan muchísimo a que los tiempos de giro sean extraordinarios, aunque también significa que nuestro bind tiene que ser bueno o en ocasiones el yoyo no subirá fácilmente.

Veamos las especificaciones:

Diámetro: 53,85 mm.
Ancho: 44,10 mm.
Peso: 67,80 gr.
Gap: 4,53 mm.
Rodamiento: acero inoxidable tamaño C seco.
Sistema de Respuesta: recess para silicona.

En Juego

Como ya he dicho, el Pro es un yoyo que juega rápido y estable. La combinación entre el rodamiento, el sistema de respuesta y la distribución de peso hace que gire casi eternamente y con una suavidad envidiable, muy al estilo de los primeros modelos de la marca (addict, MK2, Spyder…). Eso sí, la forma es un poco especial y hay que acostumbrarse a lanzarlo bien. En mi caso el proceso duró apenas un día, aunque a otros les ha costado un poco más.

El perfil tan abierto facilita cazar la cuerda en casi cualquier situación, y si fallamos un eli hop con él es 100% culpa nuestra. Otro elemento importante es su equilibrio, proporcionando gran estabilidad pero facilitando los movimientos giroscópicos y los trucos horizontales.

Destacar también su anodizado y el blast previo, que tiene como resultado una superficie suave pero con gran capacidad para grindar. Los grinds en brazo, mano o dedos son estables y largos. No puedo decir lo mismo de los trucos de pulgar, y aunque existe un pequeño reborde en el interior del rim, no consigue retener mi dedo la mayoría de las veces.

Conclusiones

Puedo decir sin miedo a equivocarme que el Pro es el mejor modelo de la marca canadiense. Os puede gustar más la forma del Addiction, o el acabado del Punchline, o incluso el toque personal del Flying V, pero si hablamos de rendimiento no hay quien le tosa: es sin duda la opción que elegirá cualquier miembro del equipo para competir.

Rápido, estable, suave… acostumbrarnos a él nos llevará 24 horas, pero una vez pasado el periodo de aclimatación es muy difícil dejarlo sobre la mesa y empezar a jugar con otro. Ya sabéis que soy fanático de los full size, que me encantan el Genesis, Grind Machine 2 o Fury y que además mi nivel de exigencia es casi siempre máximo… pero el Pro ha podido conmigo, se fue conmigo de vacaciones como único yoyo y no he podido dejar de jugarlo, con pocas posibilidades de que esto cambie a medio o corto plazo.

No os dejéis engañar por su aspecto, rectilíneo, anguloso y agresivo. Este yoyo es una auténtica máquina de girar y su calidad garantiza que cada uno de los euros que paguemos por él están bien empleados. Ha entrado de golpe en mi top3 de favoritos y ha hecho que me acostumbre a jugar con diámetros inferiores a los 56 mm de tal forma que a veces me cuesta cambiar y volver atrás.

Si estáis buscando un yoyo nuevo, algo diferente que probar o ese yoyo que os permita competir en el próximo Campeonato de España, aquí tenéis probablmente la mejor opción. SPYY no suele defraudar, y en este caso mucho menos: el Pro hace honor a su nombre.

Pros

  • El excelente acabado y anodizado.
  • El diseño permite un juego rápido, suave  y estable.
  • La calidad global del producto.

Contras

  • Tal vez su aspecto no guste a todo el mundo.
  • La ausencia de spike le hace perder una seña de identidad de la marca.
  • Requiere buen lanzamiento y buen bind.
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Author: alfredomascali

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1 Comment

  1. Uno de los mejores yoyos ( si no el mejor) de los yoyos que probe trabajando en madrid. Y no fueron pocos…

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