Review: Oxygene Oxy 5

Introducción

En el pasado EYYM de Londres me reencontré con Carlo Menon. Ya lo conocía desde Praga, pero esta vez estrechamos más los lazos. Llevaba a la espalda una gran mochila llena de yoyos: su nuevo Oxy 5. Ya tenía noticias de ese modelo y estaba deseando poder probarlo, pero lo que me encontré superó todas mis expectativas.

Independientemente del diseño, del que ya hablaremos más adelante, el acabado era realmente increíble. Combinando zonas pulidas con otras satinadas, el aspecto del Oxy 5 me dejó boquiabierto.

Antes de que pudiera volver a encajar mi mandíbula, Carlo me cedió uno que llevaba en la mano y con el que estaba realizando algunas pruebas. Lanzarlo y volver a quedar alucinado fueron de nuevo la misma cosa: suavidad en estado puro.

Afortunadamente pude volver a casa con uno, y tras esperar pacientemente su turno, el Oxy 5 y yo nos hemos dado un par de semanas de tiempo para conocernos el uno al otro. El resultado es la review que váis a leer a continuación. Espero que os guste.

Primeras impresiones

La leyenda de Oxygene no es nada nuevo. Desde que empecé a profundizar en este mundillo hace unos dos años siempre leía y oía auténticas maravillas sobre la marca y el comportamiento de estos yoyos. Y hay que reconocer que el Oxy 5, si bien puede significar un punto de inflexión, hace honor a dicha fama.

Consigue captar la atención del jugador desde el primer momento por el impresionante aspecto, y como es tradición, sin anodizado de ningún tipo. Sujetándolo en una mano transmite cierta sensación de importancia, de misticismo. No es un simple yoyo, representa algo más.

Jugarlo es otro de esos placeres solo accesible a unos pocos. El yoyo está ahí, girando al final de la cuerda, pero solo lo sabemos porque hemos sido nosotros mismos quien lo lanzó. Si nos vendaran los ojos probablemente no seríamos capaces de adivinar si el yoyo sigue moviéndose o ya se ha detenido. Esa es parte de la esencia de Oxygene.

Acabado/Estética

El acabado es parte fundamental del producto, y eso Carlo lo sabe perfectamente. Por ello, encontraremos el Oxy 5 en una funda de terciopelo negro con el logo de la marca serigraficado, todo con mucho estilo. Dentro está el yoyo y una bolsita con orings extra para cuando nos hagan falta, todo un detalle.

Hasta ahora, por norma general los Oxygene se podían comprar en dos versiones: pulido a espejo y satinado. En esta ocasión se han combinado ambas para conseguir un aspecto impresionante. Es una pequeña novedad, pero que no impide seguir reconociendo la marca inmediatamente.

Y eso que la forma es totalmente innovadora. Es difícil buscarle parecidos, porque es realmente original. El diseño inicial es del belga Frederick Deryckere, también conocido por sus trabajos de anodizado. En una productiva colaboración, Carlo partió de un modelo ideado por Frederick y lo tuneó hasta la perfección, consiguiendo un producto final francamente novedoso.

Por su parte el spike, si podemos llamar así a la protuberancia redondeada que asoma en cada mitad, sigue llevando el sello característico del resto de Oxys.

La versión de que dispongo es la pre-producción, exactamente igual a la final salvo una excepción: los grabados a laser. El producto  que se venderá en las tiendas llevará los tradicionales grabados con el nombre de la marca. También es posible que esta vez Carlo se anime con alguna pieza anodizada, aunque probablemente no salgan a la venta.

Características Técnicas

Ligeramente por encima de los 50mm de diámetro, el Oxy 5 es un undersized que no se siente pequeño. De hecho, si no fuera porque tengo las especificaciones a la vista hubiera apostado por un par de milímetros más.

La forma es una especie de H muy rechoncha, que su creador ha bautizado como “Blacksun Fat H”. Puede parecer un tanto extraña al principio, pero se ajusta bien a la mano y distribuye muy bien el peso para proporcionar largos tiempos de giro y gran estabilidad.

El sistema de respuesta es mediante unos gruesos pads de silicona, pero el recess es suficientemente profundo como para aplicar la silicona que más nos guste sin que se mueva. Los pads que vienen instalados necesitan cierto tiempo para coger el punto perfecto, pero esto no será un inconveniente para poder disfrutar desde el primer momento.

El rodamiento es cóncavo de serie, siendo otro de los elementos que en mi opinión marcan la diferencia: el comportamiento de un Oxy con rodamiento cóncavo es significativamente mejor.

También conserva otra de sus míticas señas de identidad: el gap regulable. El eje, fabricado en titanio, viene fijado en una de las mitades y no puede ser retirado. Sobre este eje se asienta perfectamente el rodamiento, sujeto con una junta de goma, mientras que uno o dos orings extra permiten que vayamos enroscando la otra mitad hasta el punto que nosotros queramos. Evidentemente, esto tiene unos límites, pero nos da la versatilidad suficiente para ajustar la medida del gap a nuestros gustos personales.

Todo esto puede parecer complicado al leerlo, pero es tremendamente sencillo e intuitivo a la hora de la verdad, y una vez superado el temor a que el yoyo pueda abrirse mientras jugamos, aprenderemos a manejar los parámetros a nuestro antojo.

Hablando con Carlo, me contó la posibilidad de crear el primer Oxygene con gap fijo. Bajo mi punto de vista, es un error, porque perdería una de las piezas clave de la marca, pero entiendo su postura ya que las preferencias del mercado son las que mandan… y si no que le pregunten a Steve Buffel por el tamaño de los rodamientos.

Veamos las especificaciones:

Diámetro: 51 mm.
Ancho: 43,2 mm. (medida relativa, porque varía al regular el gap)
Peso: 66 gr.
Gap: regulable entre 3,5 y 5 mm aprox.
Rodamiento: cóncavo de 6x13x5 mm.
Sistema de Respuesta: pads  de silicona (admite silicona líquida).

En Juego

Este nuevo Oxygene no difiere de sus predecesores solo en la forma, sino que también se comporta de manera distinta en juego. Es un yoyo rápido y ligero que se mueve con muchísima soltura entre las cuerdas. Nunca había probado un Oxy tan rápido, y por norma general el resto de la familia da sensación de solidez, pero se mueve a la velocidad del recién llegado.

Lanzarlo es sencillo, y estabilizarlo si lo hemos hecho mal nos llevará apenas un segundo, sin pérdida notable de tiempo de giro. La superficie pulida a espejo en los alrededores de la zona de respuesta trata muy bien la cuerda minimizando la fricción.

La forma y el perfil, unidos al rodamiento cóncavo que viene instalado, le confieren buenos tiempos de giro y gran estabilidad. Cazar la cuerda es más sencillo de lo que puede parecer a simple vista, ya que aunque el catch zone no es masivo, el ángulo de inclinación de los rims ayuda. Por lo tanto, no será complicado sacarse unos buenos slacks o eli hops.

Pero su punto fuerte son los trucos muy técnicos, con muchos nudos, en los que el yoyo tiene que pasar por huecos pequeños y moverse con agilidad. Un leve roce con la cuerda no lo desestabilizará, y dispondremos de suficiente tiempo de giro como para terminar con soltura cualquier combo.

Evidentemente, siendo un acabado raw no esperéis buenos grinds, aunque se comporta mejor de lo que esperaba. Y es que las zonas pulidas son las de las paredes internas, mientras que los rims son satinados. Esto penaliza algo cuando grindamos sobre el dedo, pero obtendremos buenos resultados sobre la superficie del brazo o la palma de la mano. Sin duda lo mejor son los trucos de pulgar, ya que el ángulo de la parte interior de los rims atrapa el dedo y dificilmente lo dejará escapar.

Conclusiones

Carlo ha conseguido dar una nueva vuelta de tuerca a su ya afamada gama de yoyos. Con la ayuda de Frederick, va a lanzar al mercado un yoyo de formas realmente novedosas y originales y que se comporta de manera excelente en juego. Manteniendo muchas de las señas de identidad de la marca, introduce elementos que la harán avanzar y superar esa especie de escalón que la limitaba en los últimos tiempos.

Es sin duda alguna un soplo de aire fresco que disfrutaremos tanto en el ámbito estético como en juego. Conjuga innovación y clasicismo, aspecto agresivo con movimientos gráciles… Sin duda alguna, es el yoyo que me llevaría a una boda: cabe en un bolsillo y no desentona con nada.

Pros

  • El aspecto es impresionante. Una pieza que contentará tanto al coleccionista como al jugador.
  • Tremendamente suave en giro, parece que no hubiera nada en el extremo de la cuerda.
  • La calidad de la marca y el excelente servicio post-venta

Contras

  • El rodamiento sigue sin ser tamaño C, aunque con el kk de serie esto no es un gran inconveniente.
  • El sistema de gap regulable requiere cierto periodo de adaptación.
  • Si alguien descubre algún otro que me avise…

***ACTUALIZACIÓN*** Tras leer la review, el propio Carlo me ha dado alguna información extra. Habrá dos acabados, uno satinado/pulido como el que se ve en las fotos, y otro anodizado completamente en rojo como podéis ver aquí. Además, finalmente no se comercializará la versión de gap fijo. Los resultados han sido buenos, pero como ya he dicho el yoyo perdería una de las señas de identidad más importantes de la marca.

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Author: alfredomascali

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1 Comment

  1. Diós! Yo yo quiero uno! Es precioso! Es mi prototipo de yoyo ideal, redondito y parece que con muicho rim weight. Es como un yoyo “tochete” y me encanta ese aspecto.

    Lo necesito….. Al menos dejame probarlo Alfie

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