Review: ILYY Fury

Introducción

Desde hace más de un año mi obsesión por el Grind Machine 2 de Yoyofactory ha ido creciendo. Muchos son los motivos que me han impulsado a ello: me encanta la forma, me proporciona mayor tiempo de giro que cualquier otro yoyo, grinda relativamente bien, no tiene la más mínima vibración… Pero en cierto modo el motivo fundamental radica en que es un yoyo cada vez más raro, ya que se dejó de fabricar hace mucho tiempo y no hay planes de volver a hacerlo.

Un muy buen intento de resucitarlo fue el Genesis, yoyo firmado por Miguel Correa que trata de rescatar muchas de las virtudes del viejo GM2 pero con algunas modificaciones: algo más ancho, menor peso y ausencia de hubstacks, y por lo tanto, más barato. Y he de decir que la jugada salió bastante bien, ya que es un yoyo muy similar y que además se sitúa dentro de la gama FundaMetal.

No suelo tener yoyos repetidos, pero buena muestra de mi devoción por ellos es que guardo en el maletín dos GM2 y dos Genesis. Por eso cuando vi en la web de ILYY las primeras imágenes del Fury supe que iba a ser uno de mis yoyos favoritos. Conservando la identidad de la marca alemana, su perfil tiene muchísimas similitudes con los modelos de YYF. Para mí, un éxito garantizado.

Y después de jugarlo durante casi 3 semanas os puedo adelantar que esta furia roja no me ha defraudado ni siquiera un poquito. De hecho, podría decir que incluso ha superado mis expectativas. ¿Sustituirá al GM2 en el trono? Tendréis que leer la review completa para saberlo.

Primeras impresiones

Sostener el Fury en la mano no fue ninguna sorpresa para mí. Después de jugar tanto con el Genesis y el GM2, la sensación de naturalidad fue inmediata. La mayor diferencia es el acabado candyblast, pero teniendo en mi colección el Wasabi, Liopleurodon y Enigma el tacto tampoco supuso una novedad.

Lanzarlo fue un auténtico placer. Lo primero que se me vino a la cabeza fue que desde el Wasabi no había vuelto a jugar con un ILYY tan suave. Me recordó en cierto modo los antiguos modelos de SPYY (MK2, Addict, Spyder…), en los que era dificil saber si el yoyo estaba girando al final de la cuerda o ya se había detenido.

No había duda, nos íbamos a entender muy bien.

Acabado/Estética

Como viene siendo habitual en la marca alemana, el Fury viene en una bolsa de terciopelo rojo con las siglas de ILYY bordadas. Además, en el interior encontraremos el típico pin con el logo. Debe ser casualidad, pero siempre me toca uno diferente (varían en el color del fondo y de las letras). Un extra que solo unos pocos sabrán agradecer, pero que a mí me encanta.

Este modelo continúa con el candyblast, que tras su vuelta con el Enigma parece que es el acabado que va a prevalecer en futuros modelos (se siguen realizando pruebas con el “canflon”, pero me parece que se va a perder en el olvido).

El color elegido es un rojo algo “tramposo”. Digo esto porque en las fotos se ve casi rojo Ferrari, pero en la mano no siempre es así. Cuando el sol le da directamente, el candyblast brilla en todo su esplendor y el rojo es tal cual se ve en las imágenes; pero cuando hay menos luz se vuelve más apagado, podríamos decir que “rojo teja” (todo esto teniendo en cuenta que los hombres solo tenemos una neurona dedicada al color, habría que preguntarle a una mujer para saber el tono exacto…).

Pero para que os hagáis una idea de cuánto me gusta el Fury, este es el único defecto que he conseguido “inventarme” sobre él, porque al fin y al cabo es una cuestión de manías personales.

La zona de los hubs es redondeada como en el Wasabi o el Lio, dejando los spikes presentes en algunos de los últimos modelos para otra ocasión. No permite trucos al estilo “matador”, pero seguramente le quiten aún más peso de la zona central.

Características Técnicas

Podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que este Fury es un full size en toda regla. Sus 56 mm de diámetro y 43 de ancho hacen de él una auténtica bestia. Si unimos a esto el perfil en forma de H y los rims tremendamente anchos, tendremos un yoyo con un peso masivo en los bordes.

En la zona interna de cada rim el diseño esconde un pequeño reborde, que añade aún más peso por fuera y de paso favorece los trucos de pulgar.

Si lo comparamos con el Genesis o el GM2, podemos apreciar que aunque a primera vista son muy similares, en realidad hay también bastantes diferencias. En primer lugar, los rims son más anchos que en los otros modelos (en el Superstar, por ejemplo, todo lo contrario, son mucho más estrechos). Además, la pared que baja desde los rims hacia la zona de respuesta es totalmente recta y vertical en el Fury. Otra diferencia fundamental es la zona interior redondeada, no plana como en el Genesis ni con saliente para hubstacks como en el GM2 o Superstar.

El asiento del rodamiento y sistema de respuesta son marca de la casa. Al abrirlo podemos ver que el rodamiento KMK sin tapas (como ya es habitual) no se queda encajado sino que flota sobre el asiento. Además viene bastante lubricado de fábrica, por lo que podemos encontrar algo de respuesta hasta que coja el punto. Una solución rápida es lavarlo, aunque dicen los entendidos que es mejor que la respuesta la vaya perdiendo con horas de juego. En cuanto al recess, lo encontramos como siempre relleno del Motorsil D que tanto les gusta, y que en mi opinión funciona extraordinariamente.

Veamos las especificaciones:

Diametro: 56  mm
Ancho: 43  mm
Peso: 69 gr
Gap: 4.1mm
Sistema de Respuesta: Hot Red SILYYcone
Rodamiento: ILYY KMK 6×13×5mm

En Juego

El Fury es una auténtica bestia. Lanzarlo resulta igual de fácil/difícil que cualquier yoyo en forma de H. Si estamos acostumbrados a yoyos redondeados o más pequeños y nuestro lanzamiento no es suficientemente bueno, nos puede salir con algo de wobble y tendremos que corregirlo. Sino, habrá que superar un pequeño periodo de “aclimatación” tras el cual probablemente nuestro lanzamiento sea mejor que al principio. Para mí no supuso ninguna diferencia con otros modelos con los que estoy habituado a jugar, y desde el primer momento pude disfrutar de sus interminables dormilones.

No exagero cuando digo que es casi imposible que se quede sin giro por muy largo que sea nuestro combo. Evidentemente, esto dependerá mucho de nuestro estilo de juego y la forma de colocar las manos, pero cualquiera notará que le sobra tiempo y que aquello no tiene visos de detenerse. Además, se muestra muy estable y responde a la perfección a los gyroflops.

El yoyo no es precisamente “uno de los rápidos”, pero para nada torpe. Se juega muy bien casi a cualquier velocidad, aunque en mi opinión ofrece un plus a los que tratan de hacerlo con flow. Su perfil hace que se comporte muy bien en todo tipo de eli hops, slacks y laceraciones. Los suicidas son más faciles, y los trucos que incluyan grind una delicia. Grinds en el dedo, en el brazo, la palma de la mano, de pulgar… la furia puede con todo lo que le echemos, y encima vuelve a la mano con energía.

En cuanto a la vibración, es totalmente imperceptible. Por mucho que me he empeñado no he conseguido encontrarla, ni pinchando la cuerda a apenas un milímetro del rodamiento ni en trucos de grind.

Conclusiones

ILYY ha hecho realmente un trabajo muy fino con este yoyo. Es en mi opinión es lo más apetecible de su catálogo, aunque siempre teniendo en cuenta mis preferencias personales en cuanto a tamaño y forma. Su suavidad en el giro, los dormilones interminables y su fenomenal acabado candyblast hacen que lo considere uno de los mejores yoyos del mercado.

Pero aquí viene la pregunta del millón: ¿Conseguirá desbancar del trono a mi queridísimo GM2?

Sí y no.

La respuesta tiene trampa, y me explico: para mí es tan bueno como un GM2 production run, probablemente mejor teniendo en cuenta el candyblast. Aún así, no va a conseguir que me “olvide” de mi Wounded Steel. En cuanto a juego, son muy similares y sería imposible decantarme por uno u otro, pero el Wounded Steel es una edición muy especial anodizada por CLYW, y eso es un plus de rareza y originalidad muy difícil de igualar (fundamentalmente teniendo en cuenta mi obsesión por los yoyos raros y series limitadas). Eso sí, solamente el hecho de que me haya planteado que pueda ser mejor ya es un dato relevante: ningún otro yoyo lo había conseguido hasta ahora.

Aunque hablando claramente, hoy por hoy os va a resultar extremadamente difícil encontrar un GM2, y si lo hiciérais sería bastante caro. Además, este Fury es como mínimo tan bueno como su homólogo de YYF, y con un acabado extraordinario. Si lleváis un tiempo buscando un yoyo de estas características, no lo dejéis escapar: vale cada uno de los euros que pagáis por él.

Pros

  • Tiempo de giro inigualable.
  • Excelente para cualquier tipo de grind.
  • Tremendamente suave y estable.

Contras

  • El tamaño del rodamiento ofrece pocas posibilidades de modificación, aunque cada vez es más sencillo conseguir un kk de esta medida.
  • El tono rojizo es algo más apagado de lo que me gustaría.
  • Podría “inventarme” más cosas, pero no sería justo.
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Author: alfredomascali

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2 Comments

  1. Excelente review.Parece un gran yoyo.

  2. Tengo uno, y la verdad que es una pasada. Extremadamente suave y silencioso, y dormilones muuy largos.

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