ILYY Falcon Review

Introducción

En los últimos tiempos me he sentido muy atraído por los ILYY, y como muchos sabéis, he acabado teniendo casi todos los que han salido al mercado. El Falcon, que salió casi a la vez que el Liopleurodon, era uno de los que más me atraía porque aunque no tiene H-Shape, es muy ancho y con buen diámetro, características que aprecio en un yoyo. Además, el saber que íbamos a tener una edición especial exclusiva para España es un gran extra para alguien como yo, que además de jugar colecciona todo lo que gira enganchado a una cuerda.

Sin embargo, otros lanzamientos se fueron interponiendo y al final tardé un poco en hacerme con uno, y tras preparar concienzudamente el EYYC la review se ha ido retrasando y retrasando. De todos modos y aunque ya no es una novedad, después de jugarlo muchísimos días durante el mes de enero decidí que la review no se podía quedar en el tintero, así que vamos allá.

Primeras impresiones

Después de ver las especificaciones muchas veces y mirar sus formas, estaba seguro de que lo que me iba a encontrar era una especie de Pyro: ancho, pesado y lento. Esa era la idea que tenía en la cabeza y desde el primer lanzamiento el Falcon se apresuró a eliminarla.

Porque la realidad es que este presunto “tanque” es un yoyo que para nada se siente pesado y que es capaz de volar entre las cuerdas tan rápido como nos propongamos.

La forma es similar a la del Skyy Chaser de SPYY aunque maximizada, y se siente cómoda en unas manos grandes como las mías. El rodamiento viene bastante lubricado, así que tras los tres o cuatro primeros golpes en los nudillos decidí lavarlo para seguir jugando.

Acabado/Estética

Tras la polémica sobre los acabados de ILYY, de la que ya hablé en la review del E1ns, el Falcon se ha convertido en el último yoyo candodized de la marca alemana. En el posterior lanzamiento del Enigma se volvió al candyblast, así que si no habéis probado todavía el cando, esta es una muy buena ocasión de hacerlo. Y es que este acabado le sienta especialmente bien al Falcon, mejor que al resto de yoyos en los que se ha utilizado en mi opinión.

Nada más sacarlo de la funda de terciopelo, que por cierto ahora viene grabada con las siglas de ILYY, notaremos que el anodizado es de alta calidad, muy suave, sin imperfecciones ni defectos. Lo encuentro tal vez más fino que el de otros modelos, aunque probablemente sea cosa mía. En una ocasión, sin estar el yoyo girando, lo golpee sin querer contra el móvil a través del bolsillo del pantalón y se marcó. Tras pensar detenidamente, debió ser fruto de la mala suerte, porque unos dias después lo di contra un suelo de tarima y no sufrió ningún daño.

La combinación azul/titanio es sobria y elegante. A muchos os gustará más el rojo/titanio, pero el hecho de ser una edición especial es importante para mí. Tras probar el titanio entero e incluso ver una foto en el que se combinaba uno rojo/azul, he llegado a la conclusión de que la versión española es mi favorita.

Otra nota a destacar son los pequeños spikes de este modelo. Son prácticamente iguales a los de su hermano pequeño, el Rocket, y totalmente distintos al resto de yoyos de la marca alemana. Minimalistas y muy puntiagudos, le dan un carácter más agresivo, y encuentro que van muy en concordancia con su nombre.

Características Técnicas

El Falcon se presenta como un yoyo que trata de situarse a mitad de camino entre un fullsized y un undersized, aunque su ancho hace que parezca más grande de lo que es.

En su perfil, en forma de V muy abierta, el peso está bastante bien distribuido y aunque tiende hacia los bordes, no lo hace de manera masiva. Eso sí, en la zona interna de cada rim el diseño esconde un reborde bulboso que añade mucho peso por fuera y de paso favorece los trucos de pulgar.

El asiento del rodamiento y sistema de respuesta son marca de la casa. Al abrirlo podemos ver que el rodamiento KMK sin tapas (como ya es habitual) no se queda encajado sino que flota sobre el asiento. En cuanto al recess, lo encontramos como siempre relleno de la silicona roja que tanto les gusta, y que en mi opinión funciona extraordinariamente.

El eje es tirando a corto y a veces se queda encajado en un extremo, por lo que necesitaremos una llave allen para poder sacarlo. Digo esto porque al principio noté algo de vibración y traté de eliminarla toqueteando el eje.

Al final llegué a la conclusión de que me he obsesionado demasiado con el vibe, porque últimamente no encuentro casi ninguno que considere perfecto, y comparándolo con el E1ns, Lio, Wasabi o Enigma, la mínima vibración del Falcon era la misma, por lo que debe ser el standard de la marca, y no se percibe en juego. Lo gracioso es que después de hacérselo probar a otras tres personas, ninguna conseguía notar nada. Conclusión: soy demasiado estricto.

Veamos las especificaciones:

Diámetro:  53,92 mm.
Ancho:  44,15 mm.
Peso:  66,70 gr.
Gap:  4,23 mm .
Rodamiento: ILYY 5x13x5 mm.
Sistema de Respuesta:  red hot sILYYcone

En Juego

Lanzar el Falcon es algo bastante sencillo. Su forma se adapta bien a la mano y sabe perdonarnos si lo hacemos mal. Si aún así no somos suficientemente hábiles, recuperarlo es muy sencillo sin penalizar demasiado tiempo de giro. Eso sí, hay que darle un tiempo al rodamiento para que pierda lubricante (o lavarlo directamente) y esperar un par de horas hasta que la silicona coja su punto si queremos un juego sin respuesta ni recogidas inesperadas.

Como ya he dicho, pese a las expectativas de encontrarme un pyro revisado, este yoyo es rápido y se siente bastante ligero. Incluso por momentos se anima a flotar algo sobre la cuerda, como si nos esperara una décima de segundo antes de cazarlo con un slack. Responde bien a los cambios de dirección y de ritmo, y su perfil amplio es sorprendentemente estable.

Su gap, sin ser monstruoso, admite bastantes cuerdas antes de empezar a frenarlo significativamente, y su perfil facilita los eli hops y los slacks. También se comporta bien con los suicidas, aunque su ancho puede resultar engorroso en trucos muy cerrados y con muchos nudos.

Los tiempos de giro son buenos aunque no escandalosos, lo que podemos esperar en casi cualquier yoyo moderno de gama alta. Sin embargo, la silicona roja nos proporciona binds bastante apretados, así que aunque le quede poca cuerda es relativamente fácil volverlo a la mano.

Destaca también su capacidad para grindar. Lo hace estupendamente tanto en el dedo como en el brazo, pero donde realmente destaca es en los trucos de pulgar. Como ya he dicho alguna vez, no son mi especialidad, pero este Falcon me ha ayudado mucho a mejorarlos. Eso sí, cuidado con el spike porque es tremendamente afilado, y un mal movimiento puede hacer que se nos clave en el pulgar, y francamente, duele… no sé si soy muy sensible o el tamaño de mis manos no es directamente proporcional a su dureza, pero alguna vez me he sacado sangre. Los trucos cogiendo el yoyo por los spikes son posibles, pero no los recomiendo.

Conclusiones

El Falcon es un gran yoyo, tanto en tamaño como en prestaciones. Además, será el último modelo de I Love YoYo que utilice el candodize (que le sienta estupendamente por cierto), así que si no tenéis el e1ns o el mary y queríais probarlo, puede ser una muy buena elección. Además, su perfil y sus spikes son totalmente distintos a lo que la marca alemana nos tiene acostumbrados, ampliando la gama de posibilidades a los usuarios.

Eso sí, si vais buscando un recambio para vuestro Pyro, os podéis olvidar. Este halcón realmente es capaz de volar entre las cuerdas.

Pros

  • El candodized le sienta extremadamente bien, mejor que a otros yoyos.
  • Es un excelente yoyo para cualquier tipo de grind.
  • Se siente ligero para lo grande que es, y por momentos parece flotar en el aire.

Contras

  • El tamaño del rodamiento ofrece pocas posibilidades de modificación, aunque cada vez es más sencillo conseguir un kk de esta medida.
  • Los spikes son demasiado puntiagudos (para algunos esto será más una ventaja que inconveniente).
  • El ancho puede entorpecer trucos cerrados con mucho nudos.
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Author: alfredomascali

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1 Comment

  1. Muy buena review, Alfredo, el Falcon es un excelente yoyó (como todos los ILYY), que pena que mucha gente aún no haya descubierto esta joya.

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